Estas últimas semanas nos han conducido a dos evidencias letales. La primera, que tenemos un país destrozado, deshecho por las costuras, sin soberanía básica para defender nuestros intereses, y con unos déficits económicos, amontonados durante años de expolio, desinversiones, estafas e infrafinanciaciones, que han dejado al país desnudo.
Moralistas de doble moral y progresistas a tiempo parcial, no forman parte de la solución, pero sin ninguna duda, forman parte del problema.
Que ERC incumpla por enésima vez sus propias promesas y nos quiera vender gato por liebre, ya no debería extrañar a nadie.
Israel, ese pequeño país que lleva luchando por su supervivencia desde que nació, asediado por guerras y azotado por el terrorismo, se convierte en el paria entre las naciones, como el pueblo judío se convirtió secularmente en el paria entre los pueblos