Moralistas de doble moral y progresistas a tiempo parcial, no forman parte de la solución, pero sin ninguna duda, forman parte del problema.
Israel, ese pequeño país que lleva luchando por su supervivencia desde que nació, asediado por guerras y azotado por el terrorismo, se convierte en el paria entre las naciones, como el pueblo judío se convirtió secularmente en el paria entre los pueblos
El problema no es que la derecha extreme posiciones, el problema es que ambas aceras extreman las posturas y la polarización está agotando las vías del entendimiento
Cada vez que salta alguna chispa en torno a la cuestión islámica, se repite tozudamente el ciclo barato del populismo.
Hablaba de esto el sábado Jaume Clotet en su artículo y hoy remacho el clavo en la misma dirección. Un año más avanzamos por los caminos del desarraigo y la destrucción de la identidad de la mano de unos dirigentes cuya diarrea mental camina pareja a su falta de altura política.
A estas alturas de la película —y de la vida— que cuatro inútiles con el cerebro tan lleno de consignas como vacío de conocimiento intenten dejarme sin el derecho a la palabra, no me sorprende nada.
Hoy, Domingo de Resurrección, culmina la Semana santa, la fiesta más solemne de la fe cristiana, donde se conmemora el Triduo Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.