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La madre delincuente
Ciertamente, el fiestón del 68 hizo mucho daño a algunos. "Paren el mundo, que me bajo", decían. Y lo que se bajó fue el sentido común
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Aseguraron los expertos, reunidos por Roberto Arce en el programa 360 grados de Antena 3, que la sentencia estaba ajustada a ley y que el problema no era judicial sino legislativo. Es decir, que quienes habían creado la aberrante situación que está padeciendo esta familia no eran los que habían condenado a la madre a 45 días de prisión y más de un año de alejamiento de su hijo, sino quienes habían hecho las leyes que imponían dicho castigo. A pesar de que Javier Nart, presente en el debate, aseguró que la juez podía haber encontrado algún recurso legal para evitar el disparate, lo cierto es que el margen no era muy amplio.
Y así, por arte y oficio de la última modificación legal que convirtió el histórico cachete familiar en una cuestión de maltrato infantil y lo elevó a la categoría de castigo penal, esta madre de Pozo Alcón tendrá que sufrir la situación más surrealista de su vida. Estos son los hechos. Hace dos años, María Dolores intentaba lidiar con un rebelde hijo de 10 años que se negaba sistemáticamente a hacer los deberes. La madre, que ya había pedido ayuda a la escuela diversas veces, le exigió que acabara, el niño le tiró una zapatilla, situación de tensión imaginable y finalmente un cachete dado con mala puntería que hizo sangrar al niño por la nariz. Nunca había existido ningún maltrato; los padres, que son sordomudos, se desviven por sus hijos según lo avalan todos los testigos, desde los vecinos hasta los maestros de la escuela, y la propia juez María Fernanda Pérez reconoce que no se da, en ninguna circunstancia, una situación de maltrato. Sin embargo, gracias a la sentencia, emitida dos años después, esta familia se ve en una situación delirante: ella tendrá que abandonar el domicilio conyugal y alejarse, durante más de un año, de su familia; el padre, que trabaja de albañil a 170 km de su casa, no podrá cuidar ni a los dos hijos de la pareja, ni a la abuela, enferma de alzheimer; y la madre aún no sabe dónde vivirá, porque la única posibilidad, la casa de su hermana, no cumple los 500 metros de alejamiento.
Y así, fruto de una sentencia alucinante que intenta cumplir una ley más alucinante aún, esta familia vive un trágico despropósito porque un día el niño se puso más revoltoso de la cuenta y la madre perdió los nervios. Comotantos otras millones de madres en el mundo, que aman a sus hijos, los protegen, los cuidanyalguna vez les han dado un sopapo. El despropósito es tan monumental, que ahora tenemos una sentencia que, intentando proteger al menor, se ha convertido en la principal fuente de maltrato. Mal mayor, pues, intentando corregir un mal menor. Por supuesto, el niño no entiende nada, se siente culpable y encima está tan aterrorizado como el resto de la familia, por la situación. La pregunta es bien simple, aunque resulta dramática: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?
Porque lo que tenemos ahora no es una ley que lucha contra el maltrato, sino una ley que criminaliza, hasta el delirio, amiles de progenitores que, siendo magníficos padres, pueden levantar la mano alguna vez. Es decir, confunde los planos, mezcla la terrible lacra del maltrato infantil con la educación histórica de muchos de nuestros padres, que bien pudieron acompañar muchos besos con alguna colleja, y judicializa el comedor de casa como si fuera un espacio bajo sospecha.
Es evidente que un bofetón nunca es una solución, y también es evidente que hay que hacer pedagogía al respecto, pero hay un abismo entre cambiar el paradigma educativo histórico de las familias y convertir a una masa ingente de padres en posibles delincuentes. Es el abismo entre una ley y una insensatez.
Preguntaba cómo habíamos llegado hasta aquí. Por el camino del estropicio buenista, ese que también nos decora las comisarías con la técnica del feng shui, para que los delincuentes tengan paz y armonía, o que considera que los maestros son coleguillas de buen rollo. Y es que tenemos una progresía con una notable empanada mental, incapaz de discernir entre el deleznable autoritarismo y la necesaria autoridad. Ciertamente, el fiestón del 68 hizo mucho daño a algunos. "Paren el mundo, que me bajo", decían. Y lo que se bajó fue el sentido común
Foto que ilustra el artículo del fotógrafo 6Q. Más fotos suyas en: http://www.flickr.com/photos/13348266@N07/
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Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
14/12/2008
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57
Re: La madre delincuente
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Para Esther
Tambien vivo en Israel desde hace 12 años , y me parece terrible que aca un padre o madre que le da un chirlo en la cola a su hijo de 5 años despues de que le explico 18 veces que no puede tirarse a volar como superman desde un 6to piso, porque se va a caer y se va a matar, y el chico lo siga intentando al padre/madre se los castigue legalmente. HAy casos y casos , no se puede generalizar.
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Autor : Gabyashdodit
Data de publicació : 28/03/2009 05:52:18
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56
Re: La madre delincuente
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Pilar,
Recuerdo un dia en que mi padre pegaba a mi hermana y le dije: Como un hombre tan alto y tan fuerte como tu puede pegar a un nino de tres anos? No te da verguenza?
Yo tenia 13 meses mas que mi hermano. No entrabamos en el patron de ninos maltratados ni mucho menos. Nos pegaban muy de vez en cuando, pero el primer bofeton es un bofeton de mas.
Creo que los ninos saben desde el primer momento que cualquier bofeton es violencia.
Violencia es violencia.
Si algun dia un nino dice que un bofeton"no es grave", es porque ya se ha pasado del otro lado.
Poco despues de llegar a Israel, hace 15 anos, me senti orgullosa porque la Knesset aprobo una ley que permite encarcelar a los padres que pegan a sus hijos. La ley ha causado tanto revuelo como aqui, pero la diferencia es que en Israel, quienes defendian el bofeton ocasional eran las personas que llaman a los programas, normalmente de nivel intelectual bajo. Aqui en Espana, en Catalunya Radio, Cuni utilizaba una palabra "carinosa" para bofeton. Y algunos de sus tertulianos tambien, teoricamente intelectuales.
Un saludo muy cordial,
Esther
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Autor :
Data de publicació : 11/01/2009 18:15:48
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55
Re: La madre delincuente
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Mar #54
Okey. Nos vemos ahí.
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 02/01/2009 04:30:13
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54
Re: La madre delincuente
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Bueno, pues nos vemos al lado.
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Autor : mar
Data de publicació : 31/12/2008 01:08:31
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53
Re: La madre delincuente
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Yo también me apunto a lo del hada madrina.
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Autor : mar
Data de publicació : 31/12/2008 01:05:53
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52
Re: La madre delincuente
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Mar
Si quieres resolver tu intriga, (tú también me dejaste algo intrigado, aunque algo intuyo) te propongo que vayamos a la nota en cuestión, creo que era "el valor del silencio". Ahí tranquilamente y sin molestar a nadie, aclaramos mutuamente.
Creo imaginar lo traes en tu cabecita.
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 30/12/2008 04:40:24
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51
Re: La madre delincuente
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Josep
Okey, de acuerdo contigo en el concepto de economía u optimización del esfuerzo. Nada, que lo del nono era una idea lanzada en términos generales.
Me gusta lo del hada madrina, si conoces alguna, la quiero para mí.
Tambien de acuerdo con tu último párrafo. Me llamó la atención como fenómeno extremo de comunicación filial lo que relataste del ejemplo de la nota. La verdad es que me compadezco de ambos.
Creo que cada zapatillazo, según el caso, expresa algo bastante diferente.
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 30/12/2008 04:26:40
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50
Re: La madre delincuente
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Paul,
Je, je, parece que me hayas leído el pensamiento. Siempre me has parecido una persona con un criterio humanista importante y por tanto me cuadra que seas un acérrimo opositor a cualquier tipo de violencia familiar. Tu faceta hedonista no fue exactamente la que me dejó anonadada sino otra cuestión (que se quedó a medias y que ahora no es objeto de debate) lo que me sorprendió en relación a la imagen que tenía formada sobre tí.
Quizás podamos seguir debatiendo en otra ocasión sobre esa asignatura pendiente. Estoy en cierto modo intrigada.
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Autor : mar
Data de publicació : 29/12/2008 19:16:16
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49
Re: La madre delincuente
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Mar (#44) :
Coincido contigo en todo lo que comentas.
A mi parecer, la cuestión es que organizar ese soporte a la familia y seguimiento del caso es realmente un trabajo costoso y complicado, que el Estado no está siendo capaz de organizar bien.
La Administración es hoy un ente tan complejo que en la práctica resulta ingestionable (eso lo saben bien los especialistas en Teoría de la Complejidad -matemáticos, informáticos teóricos, etc.-).
Promulgar leyes exageradamente duras, en cambio, está más al alcance de los legisladores, le es más fácil al Estado, y por eso se hace lo más cómodo en lugar de lo más adecuado. O eso creo yo.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 28/12/2008 17:50:10
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48
Re: La madre delincuente
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Paul :
Como siempre, de acuerdo en casi todo.
Pequeños matices:
Sobre la frase de tu abuelo: la entiendo y acepto, pero tengo con respecto a esta idea una sensación bastante ambivalente. Por un lado sí: valoro más, de algún modo, aquellas cosas que me ha comportado más esfuerzo lograr; estoy, digamos, "más orgulloso" de ellas. Pero por otra parte si puedo conseguir algo con menos esfuerzo, y sin contrapartidas, no me corto nada; y en cierto modo también me siento orgulloso.
Un ejemplo: debo ser de los pocos especímenes vivos que todavía tienen una cierta habilidad en el cálculo mental, y que todavía sabe hacer "a mano" una raíz cuadrada. Me gusta mantener esa habilidad cada vez más residual. Pero cuando tengo que calcular mucho agarro la calculadora y palante. Y tan contento.
Así que si mañana se me aparece un hada madrina y me regala un hechizo infalible para educar bien a los niños y con poco esfuerzo, no seré yo quien rechace ese don :-) .
Sobre la relación entre la sordomudez de la madre y el zapatillazo del niño a ella... la verdad es que no lo tengo claro. Tendría que tener más datos. Puede ser que tengas razón, por supuesto. Pero conozco niños con madres de audición perfecta bien capaces -los niños- de practicar lanzamiento de objetos, así que no sé qué decirte...
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 28/12/2008 17:45:07
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47
Re: La madre delincuente
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Estimada Mar
Me alegra que compartamos visiones en algo para mí tan importante como es el tema en cuestión. Durante años me he dedicado a la labor de difundir en distintas ONG, la idea que traté de expresar en mis comentarios. Por supuesto que con amplia apoyatura científica y pedagógica.
Podrás comprobar que en la cosmovisión moral de un hedonista irrecuperable como yo, es posible incluir a un acérrimo opositor de cualquier tipo de violencia familiar.
Felices fiestas !!
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 28/12/2008 08:11:55
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46
Re: La madre delincuente
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Georgina Elustondo,
Me han parecido preciosos y muy acertados tus comentarios.
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Autor : mar
Data de publicació : 26/12/2008 20:44:09
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45
Re: La madre delincuente
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Paul,
Estoy bastante de acuerdo con todo lo que has dicho.
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Autor : mar
Data de publicació : 26/12/2008 20:43:00
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44
Re: La madre delincuente
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Estoy de acuerdo contigo Josep en que lo más probable es que esa familia necesite algún tipo de soporte. Lo ideal sería, pues, que no se recurriera a la separación de unos padres y un hijo hasta que no se hayan quemado otros cartuchos como puede ser la ayuda psicológica a esa familia.
Y estoy de acuerdo contigo en que esa madre, por lo menos, intentó que su hijo hiciera los deberes en lugar de elegir la postura cómoda de claudicar.
Quizás no sabe hacer bien las cosas pero por lo menos lo intenta.
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Autor : mar
Data de publicació : 26/12/2008 20:42:35
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Re: La madre delincuente
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Estimado Josep
La referencia a que el cachete duele siempre, en realidad es como respuesta a una frase en tu #25, cuando expresas que "un cachete dado a destiempo duele mucho más", no como un argumento para su exclusión.
Totalmente de acuerdo contigo a que debemos poner el ojo en cualquier tipo de maltrato a los niños.
Respecto a la inclusión de la frase de mi abuelo, creo que no me he expresado del todo bien. Estaba vinculada a la valoración por los esfuerzos implicados en la educación de los niños realmente difíciles y cuestionadores de la autoridad.
Acaso valoras de la misma manera las cosas que para lograrlas te implican un esfuerzo de las que no ??
En referencia a lo que relatas sobre el niño de la nota de Pilar, no crees que la condición de sordomudez de la madre, tiene algo que ver con el zapatillazo lanzado por el infante ? Me parece que representa un caso extremo de dificultad en la comunicación filial.
Saludos.
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 26/12/2008 18:02:39
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Re: La madre delincuente
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Esclarecedor: te daré la satisfacción de escribir como corresponde, al menos en el uso de minúsculas y mayúsculas. Es más un tema estético y una mala costumbre de la era digital que una decisión.
Hace muchos años, en Filadelfia, me encontré con un folleto dirigido a la comunidad hispana, folleto muy mal escrito e intitulado "Es difícil ser padres". La cuestión es que las razones por las que fue elaborado tenían que ver con el crecimiento de la violencia hacia los niños por parte de sus padres, que había llegado incluso a generar cantidades de niños lastimados y hasta muertos a golpes.
Evidentemente, el folleto iba dirigido a personas con dificultades para establecer mediaciones simbólicas e incluso pensar. Pasar al acto en situaciones desesperadas (un niño que grita y que llora puede ser enloquecedor, convengamos) era en ese momento bastante frecuente. Lo que se intentaba era quitarle el cariz de "desesperante" a algo bastante frecuente: los niños lloran o gritan a veces y no sabemos siempre por qué (me refiero a los más chiquitos).
El saber acerca de la infancia es relativamente nuevo como saber. Una cosa era la paideia griega y muy otra nuestra sociedad contemporánea. El problema es que hay tantas teorías como teóricos.
Y ni los hombres ni los niños son demasiado racionales en definitiva, se crea lo que se crea.
En muchos lugares (Inglaterra, por ejemplo) el castigo físico no está para nada mal visto y hasta las escuelas lo ejercen como castigo sin que nadie proteste demasiado.
Pero está claro que el maltrato infantil no se restringe al cachete que da un padre o una madre. Puede suceder que uno se salga de las casillas alguna vez. No es para estar orgulloso de ello ni tampoco para hacer del hecho un trauma irreversible.
Dejar a un niño viendo televisión por su cuenta también me parece una forma del abandono, especialmente por las estupideces a las que se verá expuesta la criatura.
Dejar a un niño a merced de la publicidad, de las comidas "divertidas" y de los argumentos absurdos con los que se rodea a las cosas para que parezcan deseables no es menos perjudicial.
Supongo que las cosas son complejas pero también que tenemos suficiente juicio como para saber qué se puede considerar realmente maltrato.
Cariños a todos y felicidades para este 2009 que se avecina. a.,
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Autor : aristé
Data de publicació : 26/12/2008 17:15:36
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Re: La madre delincuente
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Santo y Paul (#36 y #37) :
Yo creo que algunos niños sí "merecen" la cachetada, porque "merecerla" es una cuestión emocional. Pero el tema no es si la merecen o no la merecen, sino si resulta racionalmente admisible.
En la gran mayoría de los casos creo que es como la música: sobre determinada armonía uno puede improvisar con todas las notas (12, para los occidentales) a su disposición, pero uno debe saber que determinadas notas son siempre "a evitar".
¿Esto significa que jamás deben usarse? No. Significa que sólo pueden emplearse de modo ocasional, breve, y en el tiempo adecuado, adecuadísimo, que uno anda en terreno pantanoso cuando las usa.
El tema del asesoramiento es importante y me parece muy bien. Sin embargo, tiendo a pensar que la mayoría de los que abusan del cachete o bien no lo reconocen, y por tanto no solicitarán dicha ayuda, o bien ya tienden a autocorregirse, y por eso ya la han buscado...
Resumiendo: para mí lo importante es priorizar y tener recursos para el seguimiento de los casos verdaderamente graves (que los hay y muchos). Yo diría que ciertos grados perseguibles de abuso del cachete, aun pareciéndome injustificables e indeseables, son menos graves que incluso la desatención emocional de la que habla Georgina Elustondo (vuelvo a recomendar "Hoy empieza todo", de Tavernier. Recuerdo que hay allí, entre otras muchas cosas, una colleja que se me hace bien desagradable, pero que, sin embargo, el contexto obliga a situar en su punto justo).
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 26/12/2008 12:56:47
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Re: La madre delincuente
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Paul (#35) :
Los cachetes duelen siempre, sí, aunque sean el último recurso y aun cuando se administren a tiempo y con la mínima potencia. Pero esto no me sirve como argumento para su exclusión. También inculcar el hábito de la disciplina, del trabajo y del estudio supone torturar al niño. Sí, sí. He dicho torturar. Si se hace bien es una tortura razonable y compensa, claro está. Pero quien sepa leer bien las expresiones faciales y gestuales de un niño por fuerza habrá de comprender que ciertos aspectos de la educación duelen, en general.
Por eso, si se entra en el tema del cachete aislado, habrá que entrar también en otras "sutiles" formas de maltrato (el caso de algunos profesores de música, por ejemplo, por el hecho de que el contacto físico es necesario y es muy difícil saber hasta qué punto se hace presión en un dedo o en una mano, no es sólo una leyenda negra...).
OK. La paternidad es decididamente más compleja que la Relatividad General. Pero tampoco acabo de estar de acuerdo con tu abuelo. Si consigo el objetivo con menos esfuerzo, mejor (¿no?). Así puedo dedicar más esfuerzo a otras cosas...
En este sentido mantengo que por ahí no veo atacable el cachete. El cachete es atacable porque es un acto violento y porque es muy complicado de controlar (tanto para los padres como para la sociedad que, desde fuera del ámbito familiar, hace lo que buenamente sabe, o puede, o quiere, para proteger al niño).
En cuanto a tu pregunta de quién merece el cachete (el niño vs. el adulto / la sociedad), creo que la entiendo bien y estoy básicamente de acuerdo contigo. Pero es que sólo se puede educar -con cahete o sin él- al niño.
A la sociedad adulta, uno bastante hace con adaptarse a ella y sobrevirirla alegremente.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 26/12/2008 12:40:52
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Re: La madre delincuente
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Mar (#34:)
A este paso tendremos nuestros mejores intercambios de ideas en la residencia de ancianos. Te aviso cuando ingrese...
Tienes razón en que hoy en día es muy difícil para los padres educar en valores. La sociedad pesa mucho y tiene valores -y no valores- bien divergentes.
Como contrapartida, al menos hoy en día los padres tienen la posibilidad de intentar educar en "sus" valores, cosa que antes no estaba bien vista porque había "los" valores, pero esto nos complica la tarea (como dijo por algún sitio AESdG, lo difícil no es ser bueno sino ser justo).
Tu ejemplo de los videojuegos violentos es paradigmátco. Hoy no es posible aislar a un niño completamente de ese tipo de videojuegos. Podemos controlar hata cierto punto las dosis, y sobre todo procurar razonar con él -o ella- sobre el videojuego para saber si distingue qué hay de realidad, qué es fantasía, que es admisible sólo en el juego, y qué no lo es en sociedad. Ardua tarea.
No coincido tanto contigo en que la sociedad, en cuanto a los valores, camine en una dirección absolutamente errónea. Más bien pienso que no hay una dirección, lo cual tiene aspectos buenos y aspectos malos.
De todos modos, pienso que ni en la historia ni en la prehistoria jamás se ha educado de manera correcta. Hay que repensarlo todo y empezar de nuevo. Después de cuatro millones de años de homínidos, ya hemos dejado de lado el problema demasiado tiempo.
Sí creo que sería bueno lo que hemos comentado en ocasiones: llegar a un pacto de mínimos en cuanto a los valores de convivencia y, en ese sentido sí, educar toda la sociedad en su conjunto. Pero hoy por hoy andamos muy lejos de esa unanimidad, salvo en cuatro tópicos.
Lo de la escuela de padres me sorprende, porque dices que no conoces ninguna... Bueno, quizá no como negocio independiente no, pero dentro de los programas de muchas escuelas concertadas y de algunas públicas y/o privadas es bastante habitual, al menos en Cataluña, que haya una escuela de padres. Yo creo que las hay y funcionan. Lo que pasa es que, normalmente, o me cuentan cosas en las que ya ha pensado, o me cuentan cosas que creo que no son del todo ciertas -aunque queda muy bien decirlas-, y prefiero no perder tiempo; dedico ese tiempo a mi familia y a mí mismo. Pero tal vez a otras personas les sean útiles, no digo que no.
Sobre los casos de niños difíciles (sobre todo en los casos graves que llegarán a la sociopatía, etc.) por cuestiones de origen biológico estoy muy de acuerdo contigo: es indispensable la detección precoz.
Me parece que en este sentido toda esa ideología basada en que todo es cuestión de educación, llevada al extremo del 100%, e ignorando ex profeso la base biológica (genética o adquirida en fases bien tempranas) del individuo, ha hecho muchísimo daño durante toda la segunda mitad del siglo XX.
Se ha ignorado -no se ha querido ver- que una minoría de personas no son integrables sólo con educación. Y que, en todo caso, la detección y las terapias deben empezar cuanto antes mejor. Y más aún si el problema biológico no es genético sino adquirido (las desconexiones irreversibles entre córtex y sistema límibico por maltraro infantil -sacudidas-, por ejemplo).
Acabo con lo poco que sé del caso que comenta Pilar en el artículo.
El niño del caso No es especialmente difícil. Es difícil. O dificilillo. Como muchos.
"Pasa" a menudo de hacer los deberes. Eso no le convierte en "malo".
Una mañana, mientras desayunan, la madre descubre que no ha hecho los deberes para el día. Le pide que corra y los haga.
El niño, por toda respuesta, le tira una zapatilla por la cabeza.
Queda poco tiempo para que los haga y la madre (que habla con él sobre todo por señas porque es sordomuda) recurre al cachete. Pero parece que mide mal la fuerza, o tiene muy mala suerte... Y el niño se hace sangre y le queda una marca.
A mí me parece excelentemente bien que la escuela estuviera atenta (hubo marca, esto no es corriente), que diera cuenta de ese caso (por lo que sé y ha trascendido absolutamente aislado), que se haya investigado, y me parecería excelentemente bien que se hiciera un seguimiento. A lo mejor esa familia necesita algún tipo de soporte. (¡Aunque por lo menos la madre intentó que hiciera los deberes y no claudicó!, lo que le hubiera sido muchísimo más cómodo).
Pero que la respuesta estatal sea una pena de cárcel para la madre (que encima no cumplirá porque es la primera vez -¡qué raro es todo-) y la separación de madre y niño -contra la opinión, las súplicas y los ruegos públicos del niño, que se siente culpabilísimo- durante más de un año, lo único que me sugiere es una huelga general reproductiva.
Francamente, es para no tener más hijos hasta que los ligeros se retiren del poder.
(Había escrito los "imbéciles" pero no era preciso. No son imbéciles, son "ligeros", en el sentido que le daba Oscar Wilde, para quien el peor defecto era la ligereza).
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 26/12/2008 12:25:44
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38
Re: La madre delincuente
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A Georgina Elustondo (#31 y #32):
Muy de agredecer tu comentario, bien apoyado en datos y sugerente.
Un tema que me ha hecho recordar, por ejemplo, es el de la desatención. La no atención física y emocional me parece una faceta más del maltrato infantil. Y, en mi opinión, a veces se olvida que la desatención emocional es definitivamente peor que el cachete excepcional.
También me ha parecido importante la referencia al hecho de que el castigo físico, por más corrección moderada que sea, es siempre una forma de violencia. Esto es fundamental que no se olvide, especialmente por parte de los que, como yo, lo rechazamos al 99% (bueno, a lo mejor al 99,9%...) pero no al 100%.
Con respecto a la pregunta que, dices, "se impone": ¿por qué la violencia es condenada en el mundo adulto pero sigue siendo aceptada como medio disciplinador en el caso de los niños?, trato de responderte algo:
Por una parte es obvio que aquí hay un factor de mera tradición, de "siempre se ha hecho así", de no reflexionar, de tópicos, etc.
Pero también hay algo que está muy claro y que no podemos olvidar: los que todavía emplean el cachete ocasionalmente porque lo consideran un recurso educativo (no hablo de maltratadores indiscutibles), mejor o peor pretenden educar. ¡Lo cual es su obligación!, aunque puedan errar en el método...
Entre adultos, en cambio, esta opción no tendría sentido porque nadie tiene, en principio, la responsabilidad de educar a un adulto.
Otro tema que tengo interés en introducir:
La idea de que también hay expertos reconocidos que "defienden" la posibilidad del cachete como "recurso a evitar" pero prácticamente ineludible en determinados casos. Los expertos no se ponen de acuerdo, ya se sabe, y en cuanto tratamos de un conocimiento de tipo no estrictamente científico -no todo él-, más que más.
No hablo sólo Fernando Savater, que ya ha sido citado en este blog, sino también, por ejemplo, del reputadísimo psiquiatra y psicólogo Adolf Tobeña.
A mí me parece que, por un lado, la "cuestión de grado" es fundamental en este debate. Es indispensable distinguir entre uso, abuso y maltrato. Incluso entre los que no lo admiten bajo ningún concepto, el caso debe ser tratado de modo distinto.
Y, por otro lado, creo que se admitir que el cachete, como creador de hábitos reflejos, funciona y es eficaz; aunque precisamente por esto hay que ser prudentísimo en su empleo, porque de todo lo que funciona es muy fácil acabar abusando. Y además, si se puede conseguir lo mismo sin cachete, por supuesto siempre es mejor, simplemente porque no hay violencia.
Pero el salto a considerar que el cachete es siempre un error de los padres me sigue pareciendo un salto.
En fin, me extendería mucho más pero tengo al lado un niño que me reclama que le ponga una película, y prefiero que la vea conmigo...
Cuando pueda respondo a los demás. Lo siento. Lo primero es lo primero.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 26/12/2008 11:28:06
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37
Re: La madre delincuente
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Santo
A mi modo de ver, en realidad no debería existir una ley semejante. Si se diera el cachete, el progenitor en lugar de dirigirse a una comisaría, debería recurrir a un profesional idóneo para que le brinde asesoramiento y lo ayude a resolver el dilema que existe en la relación vincular padre-hijo.
Saludos
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 25/12/2008 17:02:27
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36
Re: La madre delincuente
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Creo que nadie, " per se", merece una cachetada. El tema, me parece, es otro : ¿es que entonces , la madre debe ir a la cárcel por ese hecho?. ¿No bastaría con consignar el incidente en la Comisaria del barrio; que se le dé una buena reprimenda; y, de paso, una severa adveterncia ?. Lo que sí llama la atención es la DESPROPORCIONALIDAD abismal entre la falta y la pena.
salucor,- azriElsanto
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Autor : A,ESd'G (400 /5000)
Data de publicació : 24/12/2008 19:49:11
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35
Re: La madre delincuente
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Estimado Josep #25
Tengo la sensación que estamos en un casi todo de acuerdo, inclusive la susodicha ley. Salvo alguna que otra letra chica del acuerdo, como el ultimísimo recurso que mencionas. Los cachetes, en mi opinión, siempre duelen.
Respecto al ejemplo que traes, la hartadura yo la colocaría en la zonzera de los adultos, y en su incapacidad para resolver cuestiones que les plantea el niño. De todas maneras concuerdo contigo que muchas veces resulta bastante dificil contar hasta diez.
Quien nos dijera que la paternidad era sensilla, nos mintió descaradamente. Por el contrario, es una tarea cotidiana ardua y compleja, que muchos adultos eluden asumir aún siendo padres. Seguro que hay niños dificiles, muy cuestionadores de la autoridad, pero éllo debería funcionar como un estímulo para el padre de mejorarse a sí mismo, en su búsqueda por encontrar la mejor forma de manejar las dificultades, sin recurrir a la violencia.
Como decía mi abuelo, lo que no cuesta, no vale.
Por otro lado, la formación de un déspota ilustrado infantil, es un largo proceso muy vinculado a la sociedad de consumo en la que estamos inmersos. Las nuevas generaciones de infantes, viven bombardeados por publicidad masiva y de saturación, de un infinito número de productos maravillosos, que tienen la osadía, para el agobio de los padres, de salir masivamente al mercado todos simultaneamente, generando en los chicos la necesidad de adquirir a cada uno de ellos, en forma compulsiva e inmediata. La utilización es lo de menos, lo que importa es obtener YA el plasma, la ipod, la ifone, su mp3-4-5-10-100-1000-5000-250millones, su wii, su playstation1-2-3-4-5-6-7-8-9, su cámara digital, filmadora, grabadora, el window vista, el plsftrsista, el cnstyrdtista, el bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Las conductas de los niños se verán marcadas por la posibilidad o imposibilidad de sus progéneres, de manejar adecuadamente semejante escenario. Seguramente obtendremos como resultado infantes terriblemente caprichosos, que no sólo no querrán bajarse del metro, tampoco querrán desprenderse del msn para ir a estudiar, ni de los controles de la wii para ir al baño, o dejar de gritar o poder querer escuchar a sus amados padres, pues tienen sus oídos tapados por los audífonos de alguno de sus infinitos equipos. Solo los calma el sonido que hace la cajera, cuando pasa la tarjeta de crédito por el correspondiente aparato, confirmando la compra de algún maravilloso producto.
Ahora, la pregunta final es quién merece en realidad el cachete ??????
Saludos y mejores deseos para éstas fiestas.
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 24/12/2008 18:55:36
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Re: La madre delincuente
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Josep,
Confío en que lo de tus cervicales se solucione pronto.
Es gracioso, hace unos meses, cuando debatíamos a diario por aquí, yo me había roto un pie y una muñeca y estuve 5 meses escayolada, lo cual posibilitó que pudiese estar bastantes horas delante del ordenador y por tanto hablando con vosotros. Ahora estoy en una situación parecida, hace diez días tuve un accidente de coche y, aunque no me he roto nada, tengo contusiones que han favorecido, de nuevo, que esté por aquí. Parece ser que las bajas nos facilitan el trato. En fin, no hay mal que por bien no venga.
Estoy de acuerdo contigo en que el grueso de la responsabilidad de la educación de los hijos corresponde a los padres, pero yo me refería a que es muy difícil hoy en día educar en valores porque fuera del comedor de casa, los niños van a recibir otros mensajes contradictorios y esto no va a favorecer a la educación doméstica. Es muy difícil convencer a un niño de 10 años, por ejemplo, de los perjuicios de los videojuegos violentos y del abuso de los mismos si ven que los demás niños, que además son sus amigos, se pasan el día jugando con ellos y si cada vez que encienden la televisión les acribillan a publicidad. La sociedad camina en una dirección determinada y por mucho que queramos educar en valores, si la sociedad no los tiene, difícilmente lo vamos a conseguir.
Pero el hecho de que la sociedad y las familias caminen en una misma y correcta dirección no tiene por qué implicar monotonía. Dices, “Es una educación más eficaz pero también mucho menos crítica, y tendente al pensamiento único. O al menos así era en las sociedades inmediatamente anteriores a la actual, cuando había una oficialidad bienpensante prácticamente única” y me parece que tienes razón. Aunque yo no creo que cualquier tiempo pasado fuera mejor, sí que pienso que, en cuestión de valores, la sociedad está caminando en una dirección absolutamente errónea. No tanto el individuo que cada vez es más crítico, más culto y por tanto más consciente de su realidad, pero al mismo tiempo, más impotente para luchar contra el sistema establecido. No se trata de volver a esos tiempos pasados en los que la rigidez y la imposición imperaba sobre todas las cosas, sino de caminar hacia un futuro distinto y mejor. Nos tendrá que servir de algo la experiencia, no?
Para mí está claro que la sociedad también educa y estos no son buenos tiempos en este sentido. Hay muchas cosas que deben cambiar ahí fuera si queremos que la educación que damos a nuestros hijos sea efectiva.
No se trata de que los padres eludan su responsabilidad sino de que la sociedad no entorpezca la labor que estos tratan de realizar.
No conozco ninguna escuela de padres y me creo lo que dices en relación a la que tú fuiste pero el hecho de que no funcionen las que hay no quiere decir que una escuela de padres con cara y ojos no vaya a resultar beneficiosa para la sociedad. Todos los padres necesitamos orientación en mayor o menor medida. No se trata de que nos convirtamos en padres alienados sino de que nos ayuden desde la experiencia especialistas en la materia.
Detrás de los niños difíciles muchas veces hay un problema de origen biológico. Se está hablando mucho últimamente del fracaso escolar y de sus causas. Gracias a Dios; las especializaciones sirven para esto, ahora se diagnostican problemas que, aunque siempre han existido, han venido estigmatizando a niños que los padecían y a los cuales se les tachaba de vagos. Alrededor del 25% de la población escolarizada lo acusa. Es una cifra altísima y entre las causas del fracaso la mayor parte corresponde a patologías de origen biológico como pueda ser el TDA o la dislexia. En los países anglosajones, no solo se preocupan de detectar estos casos precozmente sino que además dedican a estos niños una educación curricular alternativa para evitar su fracaso escolar. En España empezamos a dar importancia a este asunto, pero nos queda todavía mucho camino por recorrer.
Hay estudios que demuestran que existe una relación estrecha entre el TDAH por ejemplo y la posibilidad de desarrollar una personalidad psicopática. Con una buena educación y una detección precoz de este problema, el niño que lo padezca puede tener un desarrollo moral y conductual óptimo y así evitarse el fracaso escolar, el mal ambiente en casa y muchos números de que ese niño acabe siendo un sociópata.
Desconozco el problema de la madre del artículo de Pilar pero bien podría tratarse de un niño difícil, con algún tipo de trastorno que le aboque al fracaso escolar y con el cual sus padres no hayan sido capaces de lidiar por la incompetencia que provoca el desconocimiento.
En otro orden de cosas, estamos de acuerdo en que paralelamente al endurecimiento de la ley hay que poner mecanismos que garanticen que no van a ser penadas personas inocentes por el simple hecho de que “alguien” les ponga una denuncia (que es lo que está pasando en algunos casos).
Y estamos de acuerdo también en que los repartidores de leña en las guarderías o en los colegios suelen ser niños sobreprotegidos que, según sus padres, nunca tienen la culpa de nada. Conozco este tipo de padres, más preocupados de que sus hijos no “reciban” que de que no “den”. Y, sí, ahí se gesta en gran parte la violencia, pero también en los niños maltratados que acaban convertidos en sociópatas.
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Autor : mar
Data de publicació : 24/12/2008 13:35:22
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Re: La madre delincuente
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Hola, Mar,
Primero te devuelvo el saludo. Yo también me alegro de saber que sigues por aquí.
Lamento que últimamente he participado muy poco en el blog. Tengo demasiadas cosas que hacer. Mi participación de estos días se debe a un problema de salud, no grave en principio pero sí molesto -cervicales-, que me ha tenido fuera de combate. Pero justo el 24 ya cojo el alta voluntaria, así que... ¡Hasta la próxima!
Segundo, decirte que sí creo que has aportado algunas cosas al debate:
Sugerente la anécdota de la señora del súper. Por varias cosas: porque da idea de hasta que punto una madre puede perder los papeles, porque a pesar de todo es difícil de establecer ante un caso así -aisladamente observado- la conveniencia de separar a madre y niña, por la confusión entre 'niña que comete malas acciones, o sea, travesuras' y 'niña mala', por la misma compasión que tú mostraste al final para con esa madre, etc.
Da buena idea de la complejidad de las situaciones reales...
Tu conclusión, aun obvia, vale la pena de ser enfatizada: "Es muy difícil educar niños. Muy, pero que muy difícil. No todas las personas estamos preparadas para ello y las que lo están, muchas veces no tienen tiempo ni tranquilidad para hacerlo bien".
Yo, por ejemplo, creo que no tendría la constancia emocional suficiente para ser un buen maestro de niños pequeños. No les pegaría, claro; hasta ahí llego. Pero mantener el equilibrio cada día sería, creo, demasiado duro para mí.
Tu conclusión trae a colación el caso del artículo de Pilar, al añadir a la situación real de educar a un niño más o menos díscolo el hecho de que la madre es sordomuda...
Gracias por apoyar mis ideas con la voz de personas más autorizadas que yo, como Vicente Garrido.
En el caso del niño del artículo de Pilar, no sé hasta qué punto es o no difícil. Lo cierto es que justo antes del bofetón de la madre el niño, de unos diez años ya, le tiró a ésta una zapatilla por la cabeza.
Sobre la tribu: en mi opinión la educación es muchísimo más eficaz cuando actúa la tribu entera, sí. Pero planteo dos objeciones graves a este respecto:
a) Es una educación más eficaz pero también mucho menos crítica, y tendente al pensamiento único. O al menos así era en las sociedades inmediatamente anteriores a la actual, cuando había una oficialidad bienpensante prácticamente única.
b) En cualquier caso, esto hoy No es posible. Simplemente porque las opiniones en materia social, de educación ,etc., andan demasiado diversificadas como para que sea posible. Aquí mismo no nos ponemos de acuerdo -no del todo al menos- sobre el cachete. Ahora imagínate una tribu unida en lo referente a sistema económico, religión, actitud ante las drogas, nacionalismo, el conflicto de Oriente Medio, etc.
¡ Si hasta en la estupidez de Bush el acuerdo se ha quedado en el noventaypico % , por debajo del 100% !
Por lo demás, aunque yo tampoco creo que lo que ocurre en el comedor de casa es competencia única y exclusiva de los padres, sí es cierto que tampoco debemos alejarnos mucho de esta idea porque, cuanta más responsabilidad asumamos los padres como nuestra, mejores probabilidades hay de que la educación de nuestros hijos tenga efectos positivos (salvo en el caso muy minoritario de padres absolutamente tarados, que cuanto más hacen, por mejor intención que le pongan, peor resulta).
En general, las ideas tendentes a la elusión de la responsabilidad, aun cuando tengan dosis de verdad, me preocupan por sus efectos.
Por eso prefiero unos padres que, de forma extraordinaria y absolutamente puntual, dan un cachete, a los padres que afirman que nunca lo harán, suceda lo que suceda durante el proceso de educación de sus hijos.
Algunas disensiones:
No digo que las escuelas de padres estén mal en general. Pueden estar bien, sobre todo en zonas con familias desestructuradas, de bajo nivel cultural... Pero, personalmente, dejé de ir. Me parecían una pérdida de tiempo. Sólo es mi experiencia claro, nada más. Pero me parecieron una mezcla entre verdades de perogrullo y mentiras -o medias verdades- políticamente correctas.
Lo de que hace falta una educación escolar de mejor calidad que la que tenemos es obvio. Pero llevamos décadas repitiendo lo mismo y sin querer admitir una verdad atroz: desde que se generalizó la enseñanza secundaria, los adolescentes se han convertido, de manera progresiva, en un problema más grave del que eran antes. Hay que empezar a admitirlo. La enseñanza secundaria sobrevive como puede y no puede resolver un problema que le cae encima y se le agrava como se agrava la situación en en las cárceles cuando concentras en ellas a los elementos conflictivos. Eso creo.
El fracaso escolar viene dado, sobre todo, ¡porque el alumno que de veras está interesado en estudiar tiene que aprender a disimularlo! Es una locura. El mundo al revés. ¡El interesado en el conocimiento es hoy tildado de friky!
Otra cosa: endurecer la ley contra el maltrato me parece muy bien. Pero eso conlleva indefectiblemente la responsabilidad de establecer con mucha precisión cuándo hay maltrato. Endurecer no consiste en considerar a todo el mundo como un maltratador, sino en determinar con mucha cautela quién lo es y caer sobre él con todo el peso de la ley.
En cuanto al cachete, yo creo que a veces sí soluciona cosas. No siempre. E incluso cuando soluciona puede ser mejor recurrir a otras posibilidades. De acuerdo. Pero, por ejemplo, un niño que ha asociado que después de un cierto tono al gritar puede haber un cachete (o puede que no, pero se la juega), cuando oye ese grito en ese tono responde de manera más automática, y si el grito le ha dicho ¡quieto!, o ¡baja de ahí!, cuando estaba a punto de cruzar la calle en rojo o cuando se estaba subiendo a la barandilla de un sexto piso, yo creo que el cachete puede haber marcado una diferencia dramática.
Dicho de otro modo, un niño tiene que obedecer automáticamente ante ciertas órdenes excepcionales. Como mínimo, en caso de peligro grave. Con algunos niños, esto se consigue perfectamente sin necesidad del cachete. Pero conozco algunos con los que es prácticamente imposible. Y no seré yo quien le diga a los padres, en caso de desgracia: "bueno, al menos nunca le pegaste".
Perdón por lo borde, pero es que esto también es real.
Sobre los niños repartidores de cachetes por las guarderías, que los hay y bien vocacionales que son, quizás algunos lo hacen porque los reciben en su casa, No digo que no. Pero en mi experiencia es mucho más frecuente que los repartidores sean niños consentidos, de los que nunca tienen la culpa según sus padres. Creo que eso fomenta la violencia todavía mucho más. Muchos niños tienden a abusar de los demás hasta donde se les consiente. Creo que a veces nos confundimos: que un padre o una madre maltraten a su hijo es incomprablemente más grave, tanto desde el punto de vista físico como del moral, que el hecho de que un niño pegue a otro, por supuesto; pero que un niño maltrate a otro es muchísimo más frecuente, afortunadamente, que el hecho de que un padre o una madre se lo hagan a su hijo.
Bueno, ya ves que disiento. Pero con afecto. Y sigue siendo un placer para mí. Felices Fiestas.
A ti y a todos.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 24/12/2008 00:08:55
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Pegar a los niños 2 (Dos)
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Continuación
El debate sobre si el castigo físico debe ser considerado una violación a los derechos del niño, o un problema doméstico, está instalado en los organismos internacionales. "Los gobiernos deberían prohibir toda forma de violencia en la crianza de los niños. Nadie debería sugerir que un cierto grado de violencia es aceptable", sostiene Jaap Doek, presidente del Comité de los Derechos del Niño de la ONU.
La pregunta se impone: ¿por qué la violencia es condenada en el mundo adulto pero sigue siendo aceptada como medio disciplinador en la caso de los niños?
La preocupación por el castigo físico escala posiciones en las agendas de los organismos internacionales. La ONG Save The Children lanzó la campaña "Educa, no pegues", que aporta algunas sugerencias sobre qué hacer en lugar de pegar.
"El objetivo es erradicar el castigo físico en la crianza y difundir alternativas que promuevan herramientas más eficaces y menos dañinas para poner límites a los niños. El castigo físico daña su autoestima, lo humilla y lo entristece. Hay formas positivas de educar, corregir y disciplinar a los chicos que son más beneficiosas para su desarrollo", comenta Lucía Losoviz, representante de la ONG en la Argentina.
Entre las sugerencias, la campaña propone: estimular las buenas conductas a través de recompensas (que pueden ser afectivas y no exclusivamente materiales), recurrir a otras formas de castigo sin violencia (enviarlos al cuarto, dejarlo sin ver a los amigos o sin salida, prohibirles la televisión, la computadora o algo que les guste, darles tareas extras o tareas hogareñas, dejarlos sin recreo), mostrarles a través del diálogo que están equivocados.
Generación tras generación se ha dicho que un chirlo o un coscorrón a tiempo evita la malcrianza, pero ese mito se estrella contra las recomendaciones de los expertos. "Cuando los padres advierten que los hijos no internalizan las reglas y límites, irrumpe en ellos un sentimiento de impotencia e intolerancia que creen aliviar violentándose. Pero el golpe sobre el cuerpo de un hijo no refleja más que la frustración del adulto frente al niño que no reconoce en él una palabra de autoridad, una situación que es responsabilidad exclusiva del adulto", asegura el psicoanalista Fernando Osorio. "El golpe sobre el cuerpo frágil de un chico no es más que el abuso de poder que ejercen los padres que no logran hacer de su palabra algo eficaz".
Los especialistas señalan que una de las consecuencias más graves del castigo físico es que legitimiza la violencia como una pauta adecuada de autoridad.
"Un adulto que pega es alguien que fracasa en su posibilidad de anticipar, limitar y simbolizar. Los adultos tenemos la responsabilidad de ejercer la autoridad y de ponerles límites a los niños porque es un modo de cuidarlos, pero el que maltrata no sólo no cuida a los hijos sino que los deja más expuestos. Y se desautoriza en el mismo acto de pegar", agrega Gisela Untoiglich, del Centro Dos. "Los adultos no somos claros en los mensajes que transmitimos a los niños: un día aceptamos ciertas cuestiones que otro día, cuando estamos más cansados, nos resultan intolerables. Eso genera mensajes contradictorios —agrega—. Aumentar los espacios de diálogo es una manera de reducir la violencia".
En todo el mundo, son menos de veinte los países que prohibieron cualquier forma de castigo infantil: Suecia fue pionero, seguido por Finlandia, Dinamarca, Noruega, Austria y Chipre.
En la Argentina, el castigo corporal es legal en el ámbito familiar conforme a la legislación nacional. El Código Civil establece la facultad de los padres de corregir o hacer corregir moderadamente la conducta de sus hijos menores y adjudica a los jueces la facultad y el deber de "resguardar a los niños de las correcciones excesivas". De todos modos, los niños no tienen facultad para denunciar maltrato o castigos físicos (debe hacerlo un mayor). Y no son considerados sujetos plenos de derecho: no pueden proteger sus derechos por sí mismos sino que dependen de los adultos.
La nueva ley de Protección Integral de los Derechos del Niño, que supone un importante avance, tampoco prohíbe el castigo físico.
Los estudios realizados en el país y en el mundo sobre castigo físico y abuso, arrojan que los niños y adolescentes discapacitados son los más vulnerables y las principales víctimas de la agresión física. Un trabajo realizado en 1995 en escuelas de Capital arrojó que la prevalencia del maltrato en chicos con discapacidades era de 35 por mil, cuando apenas superaba los 7 por mil en chicos sin problemas.
Una situación similar padecen los chicos que están institucionalizados, por asistencia o por conflictos con la ley penal. Diversos informes realizados por el SERPAJ, el CELS y otras instituciones denunciaron castigos corporales, abusos y hasta torturas a los niños que están bajo la tutela del Estado.
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Autor : Georgina Elustondo
Data de publicació : 23/12/2008 22:23:43
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Pegar a los niños 1 (Uno)
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“Un chirlo es cuando tu papá o tu mamá te golpean para hacerte doler, pero en lugar de golpe los padres lo llaman chirlo". "Cuando te peleás con los amigos o con tus hermanos los padres dicen que los problemas no se arreglan a los golpes, pero cuando te portás mal te pegan para educarte". "Los padres te pegan porque tienen más fuerza. Se aprovechan de que vos sos más chiquito". "Lo peor no es que te duela. Lo más feo de que te peguen es que te humillan, sobre todo si hay gente mirando mientras lo hacen".
Frases. Palabras de chicos de distintos países que denuncian, sin intención y con la honestidad frontal de los primeros años, un problema que afecta a la mayoría de los chicos y adolescentes del globo: la naturalización del castigo físico y emocional durante la crianza, justificado como medida disciplinaria por padres y educadores en la mayoría de los casos y, aunque en distintos grados, todavía tolerado por las leyes en el 90% de las naciones del mundo, Argentina incluida.
Un chirlo. Un cachetazo. Un zamarreo. Un tirón de pelo. Una patada. Una paliza. Un golpe con el zapato... O con el cinto. De un chirlo a un cintazo hay, sin duda, un abismo de diferencia, pero el parentezco es inevitable: son expresiones de violencia, maneras de agredir físicamente a alguien que un adulto razonable y civilizado jamás usaría contra otro adulto, pero que, sin embargo, muchísimos "grandes" utilizan para ¿educar? a sus hijos.
Es difícil encontrar, en el país, datos que dimensionen esta problemática, que en general ocurre a la sombra de la intimidad familiar. Pero algunos estudios y organizaciones empiezan a alumbrar el tema. Es el caso de un flamante informe del Programa de Investigación en Infancia Maltratada de la Facultad de Filosofía de la UBA: "Hicimos un estudio en la Capital y arrojó que el 13% de los chicos sufre maltrato físico en su hogar. Habíamos hecho un relevamiento similar hace diez años y encontramos que los casos crecieron un 36%, cifra que trepa al 110% si analizamos sólo el nivel inicial", advierte Inés Bringiotti.
Maestros de 64 escuelas estatales (entre primarios, jardines y especiales), a cargo de un total de 42.000 alumnos de entre 1 y 5 años, informaron a los investigadores sobre las situaciones de maltrato que observaban en sus aulas. "Detectamos 1.590 chicos con signos de maltrato (el 66%, varones). Y nos llamó mucho la atención el abandono emocional (19%) y físico (24%) por parte de la familia: no hablamos de casos con urgencias socio-económicas sino de familias que no atienden al chico por negligencia, porque no tienen incorporado el cuidado".
Otro estudio realizado en el 2000 entre universitarios de Capital y de Córdoba arrojó que el 45% de los estudiantes de Buenos Aires y el 65% de los cordobeses reconocían haber recibido castigos físicos en la infancia. "Pegarles a los chicos es un hábito extendido. Hasta la legislación permite un castigo correctivo leve, porque supone que el chico nació torcido y hay que enderezarlo. Es una barbaridad. El niño tiene que tener un límite y una sanción, pero el vehículo para establecer el límite debe ser la palabra. Pegar es criar en una modalidad represiva que supone la aceptación del golpe", dice el doctor Norberto Garrote, jefe de la Unidad de Violencia y Maltrato Infantil del Hospital Elizalde.
Datos valiosos sobre esta problemática aporta también la ONG Save The Children. "Nosotros distinguimos entre castigo, maltrato y abuso. Llamamos castigo a la agresión que tiene el fin de educar, poner límite, corregir conductas; y maltrato y abuso cuando la intención es agredir, golpear, lastimar. Pero aún cuando reconocemos esta distinción, consideramos que el castigo es una forma de violencia", sentencia Lucía Losoviz, representante argentina de la organización.
"No creemos que sea un problema exclusivamente doméstico sino una violación a los derechos del niño y nos preocupa que esté tan arraigado en la sociedad. Es tan normal que ni siquiera se lo percibe como violencia", sigue Losoviz, quien fundamenta su diagnóstico en la información recogida en los talleres que realizó Save The Children en el país en 2003 y 2004. "Todos los que asistieron (adultos, de nivel educativo medio alto) dijeron haber sido castigados físicamente y lo recordaban como algo doloroso, disparador de emociones como rabia, impotencia y humillación".
Los expertos aseguran que el mensaje más fuerte que el castigo físico imprime en un niño es que la violencia es un comportamiento aceptable y que está bien que alguien use su fuerza para someter al más débil. "Creemos que no es un instrumento legítimo de autoridad y lo consideramos un abuso de poder —subraya Losoviz—. No es casual que a los 13 años les dejen de pegar, porque a esa edad les pueden devolver el golpe y buscan otras maneras de resolver los problemas".
Continúa
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Autor : Georgina Elustondo
Data de publicació : 23/12/2008 22:21:50
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30
Re: La madre delincuente
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Hola a todos,
No sé si puedo aportar algo nuevo a este debate tan estupendo que teneis pero lo voy a intentar.
Hace un año aproximadamente, estando en el supermercado asistí a una somanta de cachetes propinados por una señora a su hijita de 3 años. Le dejó el brazo absolutamente marcado y enrojecido. Yo intervine porque me puso muy nerviosa y le dije que no tenía ningún derecho a tratar así a la niña, a lo cual ella me replicó. Cuando salí del supermercado para ir a coger el coche, vino a hablar conmigo llorando y me dijo que lo sentía mucho, que había perdido los estribos y que no tenía ningún derecho a pegar a la niña como lo había hecho, pero que "la niña era tan mala...!". Después hizo propósito de enmienda y me juro que iba a intentar en lo sucesivo no volver a pegarla. Le dije que no se martirizara pensando en lo que había hecho pero que me parecía bien que tratase de corregir su actitud en el futuro.
Es muy difícil educar niños. Muy, pero que muy difícil. No todas las personas estamos preparadas para ello y las que lo están, muchas veces no tienen tiempo ni tranquilidad para hacerlo bien.
La señora del supermercado decía que su hija era una niña mala, eso nos da una idea de cómo podemos llegar a dejarnos llevar por una situación de stress perdiendo totalmente el norte. Una niña de 3 años no es mala (no de momento; aunque más adelante pueda llegar a desarrollar una psicopatía). Aquella señora veía la realidad de forma distorsionada y eso le ocurre a muchos padres cuando juzgan actitudes de sus hijos. La madre a la que hace mención el artículo de Pilar, quizás perdió los nervios porque se veía incapaz de solucionar los problemas que se suscitaban con su hijo.
Josep Corb (hola! me alegro de verte), ha hablado aquí de los hijos que tiranizan a sus padres. Vicente Garrido ha escrito dos libros que tienen relación con este tema: “Los hijos tiranos; el síndrome del emperador” y “antes que sea tarde”. Este último, es un ensayo muy cortito pero que arroja mucha luz sobre el asunto de la educación de niños difíciles. Los niños difíciles existen y hay que dedicarles una educación de calidad, coherente y firme para que crezcan con valores y para que no te hagan la existencia insoportable. Me pregunto si el hijo de la madre a la que se refiere el artículo, no será uno de esos niños difíciles a los que hace mención Vicente Garrido.
Dicen que para educar a un niño hace falta la tribu entera. Es fundamental que la sociedad se implique en la labor educativa de los niños. No es suficiente con que los padres suden tinta china para conseguir hacer crecer hijos sanos, felices y responsables. La sociedad y la escuela deben colaborar; debe ser una acción conjunta. Discrepo de Pilar cada vez que insinúa que lo que ocurre en el comedor de casa es competencia única y exclusiva de los padres.
Hacen falta escuelas de padres; hace falta una educación escolar de mejor calidad que la que tenemos (hay un porcentaje de fracaso escolar vergonzoso en nuestro país y eso es caldo de cultivo para los enfrentamientos entre padres e hijos), hace falta que desde los gobiernos se adopten medidas suficientes para asegurar un ambiente saludable en la calle para los menores y hace falta, por supuesto, una ley que proteja a los menores de los malos tratos. Es más importante que sea eficaz que dura, pero si, para conseguir paliar los efectos devastadores que la violencia está causando actualmente, se tiene que endurecer, pues adelante, porque lo que no se puede permitir es que se sigan cometiendo los abusos que se cometen en la actualidad. Supongo que en esto estaremos todos de acuerdo. La violencia contra los menores alcanza unas cotas vergonzosas en todos los países del mundo y España no se libra de esos datos estadísticos y lo que está claro es que hay que actuar.
En cuanto a lo del cachete, estoy convencida de que no solucionan nada. Yo he educado a un niño y a una niña sin cachetes. Tengo que reconocer que en su momento, cuando eran muy pequeños recurrí a ellos de forma anecdótica y puntual y mi experiencia personal me ha demostrado que no conseguí absolutamente nada. Al primer cachete te crees que te funciona porque el niño se queda absolutamente absorto mirándote y se pone a llorar (está claro que aprende para la siguiente vez) pero nunca más vas a poder utilizar ese recurso porque a la segunda, el niño ya se empieza a endurecer contra ese ataque y su respuesta ya no es la misma. Hablar con ellos o demostrarles tu enfado o disgusto ante una acción que no te ha gustado les produce el mismo efecto; ellos por nada del mundo quieren perder tu cariño y no quieren verte enfadad@. Eso funciona exactamente igual que lo del azote. Además, un niño que recibe cachetes, va a aprender a pegar cachetes él también y cuando vaya al colegio o a la guardería se dedicará también él a repartir. Estoy convencida de que la fórmula del cachete no funciona para nada. Solo fomenta la violencia.
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Autor : mar
Data de publicació : 23/12/2008 18:24:07
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Re: La madre delincuente
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Esclarecedor,
Suelo escribir largo, demasiado tal vez, pero esta vez me has dejado sin palabras.
Un abrazo.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 23/12/2008 09:48:55
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28
Re: La madre delincuente
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Josep Corb:
Por algún intercambio desafortunado de opiniones, y en un momento determinado, decidimos “ignorarnos olímpicamente” en estos apasionados debates en el que nos introduce el blog. Ya ni me interesa recordar las circunstancias, pero sí debo recordar que quien propuso inicialmente que procediéramos así, he sido yo. La causa, tan solo y con total seguridad debe haber sido por algún fútil comentario, que ahora a la distancia agranda su intrascendencia.
Pero si en un momento por la causa que fuere me sentí incomodado, no sería justo si ahora no destacara especialmente las palabras que has vertido en el post # 22, que han sido más que elogiosas para con mi persona. Aristé me dice que la he emocionado, y tú la “rematas” diciéndome que te conmuevo, lo que a la postre significa que ahora me encuentro yo aquí, tanto emocionado como conmovido. Y eso, se agradece.
No me agradan las peleas. Hay casos de parejas o de amigos que gustan de enemistarse, para luego poder gozar del placer de la reconciliación. Yo personalmente no comulgo demasiado con ese proceder, pero hoy esa “reconciliación tácita” me ha hecho bien. Y la has hecho en silencio y con total naturalidad, estimado Josep. Y esta vez la iniciativa ha sido tan solo tuya. Actitudes de ese tipo tienen un nombre; grandeza.
Esclarecedor
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Autor : Esclarecedor
Data de publicació : 23/12/2008 00:19:37
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Re: La madre delincuente
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Aristé:
Una observación intrascendente. Conociendo tu excelencia respecto a las letras, me llama la atención últimamente la eliminación de las mayúsculas en tus escritos. Personalmente me encanta el contenido y la forma profesional con el que te expresas, no así esa nueva costumbre, a la que le encuentro un cierto cariz que podría denominarlo “adolescente” o hasta quizás “snob”. ¿Será moderno hacerlo de ese modo, o será que con este comentario tan solo reafirmo mi condición de “viejo” extremadamente tradicionalista? Menos aún me agradan las tan acostumbradas abreviaturas provenientes del chateo y más especialmente usadas en los tan abusados mensajes de texto (q en vez de que), por ejemplo, aunque ese no es tu caso. ¿Entendés bolu…?
Me alegra que algún escrito mío te llegue, especialmente si llega a las alturas de la emoción. Viniendo de vos, doble halago.
Aprovecho para manifestarte mis eternos respetos, con un sonoro beso, en este caso, muy cariñoso.
Esclarecedor
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Autor : Esclarecedor
Data de publicació : 22/12/2008 17:58:45
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Re: La madre delincuente
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Aristé:
En ajedrez suele suceder que te encuentras en una posición ventajosa, clara y perceptiblemente ganadora, y sin embargo no ves claro cómo rematarla. Incluso sucede que intentas rematarla y malogras la partida.
A veces es simplemente porque te falta nivel, técnica, y no ves lo que hay que ver.
Pero muy frecuentemente lo que sucede es que quieres rematar cuando tu ventaja está en que tu juego es cómodo y, en cambio, el del rival es muy difícil. Entonces, ¿para qué rematar?
Mejor ir amenazando ahora esto, ahora amenazando lo otro, y dejar que el rival, que tiene un juego mucho menos libre, se vaya envolviendo en su propia madeja hasta que, o bien comete un error, o bien la posición se derrumba por sí misma.
De ahí viene la frase: en lugar de "ejecutar" es más fuerte "amenazar", porque obliga al rival a gestionar la amenaza y, al estar en una posición inferior, esa gestión se vuelve más y más complicada. En la práctica, cuando juegas en ese bando inferior, psicológicamente lo percibes como una presión real, incluso como una tortura. Y sueles sucumbir.
En la apertura española, por ejemplo (1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Ab5), se dan muchas partidas en que las blancas tienen una cierta "ventajita" pero las negras pueden entablar, al menos en teoría. Sin embargo, la cantidad de amenazas que pueden llegar a ejercer las blancas es tal, antes de que las negras lleguen a entablar, que a menudo se rebautiza coloquialmente la apertura española como "la tortura española".
Transponiendo el asunto al tema de la educación de niños, en mi experiencia cuando llegas a tocarle el culo a un niño, porque consideras que no había otro remedio, y aun cuando el daño físico sea mínimo -es más el gesto-, el recuerdo de ese acto, que no deja de ser violento, perdura en su memoria por lo menos un año entero. Es my poco probable que haya que pegarle de nuevo. Si fallan los argumentos bastará con emplear el mismo tono de voz, o recordarle que se lo puedo volver a hacer, o incluso alzar la mano y dejarla suspendida en el aire si el caso es muy grave. Pero es rarísimo que haya que pegarle de nuevo. Basta la amenaza.
Sé que suena duro y que el asunto es muy delicado. Pero a pesar de ello me parece cierto. Y lo prefiero a la irresponsabilidad del educador.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 22/12/2008 14:32:55
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Re: La madre delincuente
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Paul:
Gracias por tus halagos en cuanto al tono. No sé si merezco tanto y espero que nadie me tome rabia por ellos. Pero mi vanidad -procuro reducirla pero sigue ahí- ha quedado complacida.
Me queda claro que sólo petendes ampliar conceptos y no formular una propuesta educativa. OK. A mí tampoco se me ocurriría; por lo menos, no sin haberlo pensado antes mucho más.
Sobre la ley:
Creo que tienes al menos parte de razón en que no todo viene del "mayo del 68" (en el sentido amplio que ya expliqué).
Sí creo que hay un poso de hartadura por esas actitudes de los padres que te visitan y te traen un niño a casa que, cuando le saludas y le das la bienvenida, por toda respuesta te da una patada en la espinilla, y los padres le "reprenden": ¿qué has hecho, cariño? Eso no se hace, que haces daño; y el niño entonces la arrea otra patada a la madre, y ésta le reconviene: ¡uy, cariño, qué nervioso estás! ¿Te ha pasado algo en el colegio? Y te explica a ti: es que el pobre es tan sensible... Etc.
Es decir, hay un poso de hartadura por el cuidado ultrapreventivo de no traumatizar, que al menos en el imaginario colectivo se suele asociar a esa manera de pensar de los 60/70s.
Pero pienso que tienes razón en que en esta ley hay algo más. Básicamente me parece el mismo errror -bajo mi punto de vista es un error, ya lo dije- que se comete con otras leyes: solucionar con endurecimiento de la ley lo que se debe resolver con seguimiento de las situaciones.
Si lo que se quiere evitar es el maltrato infantil, el camino es el seguimiento adecuado, coordinado, y con medios, de los posibles casos concretos. Y determinar que realmente existe un maltrato infantil.
Dado que esto no se hace: faltan medios, además están mal coordinados y poco priorizados, y todo es un poco como un desastre (ver al respecto la recomendabilísima película, creo yo, "Hoy empieza todo", de Bertrand Tavernier, aunque allí se vea el caso de Francia y no el español, que me temo debe ser peor aún que el francés), dado el desastre, digo, ¿qué hacen los legisladores?
Pues como que son políticos y consideran que deben dar la impresión de que "hacen algo", lo que hacen es endurecer las leyes hasta extremos comprensibles pero -pienso yo- bien poco razonables.
Ergo cualquier cachete acaba constituyendo un delito.
Como en el ejército: todo es pena de muerte aunque luego casi nunca se aplica, por suerte (o a lmenos así era cuando yo hice la mili). Hasta que viene un juez y la aplica.
A mi parecer, no sólo el cachete debe ser el último recurso, sino que -¡vital!- lo peor, cuando es un cachete y no otra cosa, no es tanto el daño físico como el hecho de darlo a destiempo.
Un cachete a destiempo duele muchísimo más, deseduca y es la consumación del desastre.
Pero incluso en ese caso no creo que el tema deba tratarse -no siempre, al menos- desde el punto de vista penal.
Estoy completamente de acuerdo con tu objeción al cachete: efectivamente yo también veo a padres cansados, nerviosos, impacientes, impotentes y malhumorados que emplean el chirlo o la colleja porque sí, y es un acto que verdaderamente me apena y me subleva.
Pero cuidado: una cosa es tratar de corregir estas actitudes inaceptables a base de rechazo social -al progenitor impresentable- y de fomento de otro tipo de actitudes, y otra cosa es pasar directamente, a la primera de cambio, a considerarlo un delincuente y quitarle la patria potestad (aunque sea temporalmente...). Francamente creo que lo segundo es todavía peor y abulta el problema en lugar de paliarlo. Hablo siempre de cachetes aislados, no de maltrato continuado, por supuesto.
Estoy de acuerdo contigo también, y completamente además, en que debemos modificar y reconstruir el paradigma. Y también en que el aprendizaje y la calma infantil son la base.
Sin embargo, al menos en mi experiencia, muchos niños tienen tendencia natural a cuestionar y a tensionar al límite la autoridad.
Y esto, en según qué circunstancias de urgencia (por tiempo y por gravedad de la situación) resulta en la práctica muy difícil de gestionar, cuando no imposible, sin la posibilidad de una cierta dosis de amenaza; de miedo al castigo, sí. Siempre en mi experiencia y dependiendo del niño o niña, claro está.
Y luego está el tema de la inmediatez: si al niño le da la pataleta en el metro y no quiere bajar y le puede pillar la puerta, castigarlo sin películas durante el siguiente fin de semana no suele ser eficaz. En los niños, sobre todo en los más pequeños, el castigo, para que produzca efecto educativo, debe ser inmediato; si no, no lo asocian.
Y a veces un toque en la nalga salva la situación. ¿Mejor sacarlo fuera del metro como sea, sin cachete, y luego hablar con él? ¡Por supuesto! Pero si después de eso la situación se repite un par de veces más, la nalga está ahí. Y tampoco creo que debamos sentirnos culpables por ello, o al menos no más culpables que por seguir permitiendo las pataletas y formando déspotas.
Creo que una "ley contra la formación de déspotas" seria tanto o más válida que la "ley del cachete".
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 22/12/2008 14:17:47
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Re: La madre delincuente
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josep: cómo es la historia de la frase "la amenaza es más fuerte que su ejecución" y por qué la dicen los ajedrecistas??? mil gracias por la respuesta. cariños a todos. a.,
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Autor : aristé
Data de publicació : 22/12/2008 03:01:49
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Re: La madre delincuente
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Josep #22
Me cuesta imaginar un tono diferente cuando alguien se encuentra en un intercambio contigo, aunque medien hondas diferencias. Tu notable gentileza y buen sentido de las cosas, son una gran contribución a la vida de éste foro.
Me olvidé de dejar en claro que mi comentario #19 es sólo una ampliación de conceptos, solicitada por tí, y para nada una propuesta educativa, mi egocentrismo no llega a tanto. Ésto, referido al comentario que realice en mi #13, respecto a una sociedad lanzada a dar un salto cualitativo en los vínculos entre los ciudadanos, comenzando por una ley.
Respecto a la ley misma, me siguen quedando dudas, (no por lo que tú muy bien has explicado), pues no está claro si realmente está vinculada a la permisividad de los del '68, que es un supuesto de Pilar y generaría un tipo de opinión, o si está verdaderamente a la busqueda de terminar, aunque más no fuera de forma arbitraria y coercitiva, con el castigo físico, y obligando a los padres a encontrar nuevas vías para la puesta de límites a los hijos, que daría para otro tipo de opinión.
Acá me voy a permirtir descentir contigo sobre tu aceptación a la corrección física moderada, que pareciera un concepto relativo.
Dejando a un lado el chirlo propiamente dicho, ahora me enfoco en el padre y en el continente emocional que muchas veces, (casi siempre?), acompaña al golpe.
No me atrevo a porcentuar, pero cuántas veces ocurre que los padres por razones extra-evento se encuentran cansados, nerviosos, carentes de paciencia, malhumorados por motivos ajenos, impotentes frente a la diablura, etc. etc. etc., y ello es lo que hace inevitable el chirlo y no el afán de transmitir alguna enseñanza o poner un límite? Si no fuera así, tampoco lo justifico, aclaro.
Me resulta difícil aceptar que en ésta era del conocimiento y modernidad, no podamos modificar o recontruir el paradigma vincular que educó a nuestros abuelos allá por los albores del SXX.
El aprendizaje o la calma infantil, deberían ser una consecuencia, según mi humilde opinión, de la comprensión y no del miedo al castigo.
Saludos
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 22/12/2008 02:44:54
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Un poco a todos...
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Lo primero es deciros que está siendo para mí un placer este debate, tanto por el tono general como porque tengo la sensación de que todos andamos, verdaderamente de buena voluntad y con la mejor intención, tratando de dar con las mejores pautas.
Después añadir que, en realidad, quizás estamos mezclando dos temas a la vez: uno es el de si el cachete puede ser aún admisible como último recurso (yo lo creo así) y otro es si un cachete aislado, por sí mismo, entendido como correctivo educacional -por dudoso que sea para algunos- y no como maltrato, debe constituir un delito tipificado en el código penal (esto último me parece un disparate, como ya he expuesto).
Hecho el preámbulo, me dirijo a cada uno con un breve comentario.
Aristé:
Me parece magnífica tu aportación al debate del concepto de desproporción del esfuerzo de la ley. Creo que es un excelente argumento para ésta y otras cuestiones. Y ahí estoy de acuerdo contigo.
Sobre las referencias al mayo del 68, admito que Pilar puede haber sido poco rigurosa. Pero me parece que, de una manera simbólica y generalista, sí se entiende. Pilar asocia el mayo del 68 con esa actitud ultrapermisiva para con los niños, con esas creencias en que hay que educarles en la máxima libertad, para no traumatizarles, etc. En fin, todos esos tópicos que estaban de moda por esa época entre muchos jóvenes que luego han sido padres.
En cuanto a lo que le dices a Esclarecedor, me remito a lo que luego le comento a él.
Ricardo:
Me encanta que hayas hecho referencia a Fernando Savater. Es alguien a quien puedo decir, exagerando muy poco, que verdaderamente reverencio. No he leído el artículo del que hablas aunque conozco la opinión de Savater sobre este tema.
He de decirte que, si te entiendo bien, estoy más de acuerdo con él que contigo. Ya sé que el "casi nunca" abre la puerta al "a cada momento", pero es que la realidad es así de complicada y difícil.
Y, en determinados casos más bien excepcionales, la ausencia del cachete me parece un daño peor e incluso más irresponsable que su práctica. Educar -y proteger- es necesario. Y para educar a menudo hay que reprimir, aunque suene duro. Y para reprimir casi nunca es necesario el cachete, pero a veces sí. Para poder reprimir debe haber una amenaza real, aunque casi nunca se ejecute (y si nunca hace falta mejor que mejor).
En fin, sólo es mi opinión.
En todo caso, la asociación que entiendo haces del cachete con la educación autoritaria no tiene por qué ser tal. Es una cuestión de grado, de uso. A mi entender no se trata ni de persuadir, ni mucho menos de hacerlo con dolor o humillación, sino tan sólo de reservarse un último recurso para cuando todo lo demás falla y la situación es demasiado difícil para emplear otros métodos.
Esclarecedor:
Antes que nada mi profundo respeto por tu independencia de criterio, demostradísima en este caso ya que tu opinión es bien contraria a la de Pilar, pese a que todos sabemos que la admiras. Sólo puedo decir "chapeau".
Por lo demás, como siempre, en lo emocional me siento cercano a ti. Me conmueves. Pero el análisis racional, que intento llevar a cabo lo más objetivamente posible, me impone una cierta distancia.
Tú centras tu discurso en la violencia. Yo lo hago en el daño. Y desde ese punto de vista sí, me cabe la duda, a diferencia de lo que tu afirmas.
Si un hijo mío se niega a hacer los deberes, o a llegar a la hora al colegio, debo hacer todo lo posible por corregirlo, porque si no le estoy causando un daño grave, o por lo menos soy en buena parte responsable del mismo.
Por supuesto, es mejor que trate de conseguirlo sin cachete ninguno. Pero cuando el autobús escolar ya se va, y al niño le da por tirar la cartera y quitarse los zapatos, algo hay que hacer... ¿O no? Y hay niños y niños. A algunos, más sensibles, basta con mostrarles la propia tristeza paterna para que obedezcan. Pero en el otro extremo hay monstruitos con los que hay que mostrarse duro... a poder ser sin tocarlos, ¿pero siempre es posible?
Como analogía me remito al ajedrez, un juego que me deleita. Los ajedrecistas solemos decir que "la amenaza es más fuerte que su ejecución". Es correcto. Pero el rival debe creer que la ejecución es posible; si no, no funciona.
No es la ley de la selva porque yo soy más fuerte. Es que el responsable de educar a mi hijo o hija soy yo, no él o ella.
Bueno, así lo veo yo.
Paul:
Entendido tu resumen sintético y de acuerdo en lo que dices. Con todo, la verdad es que en España hay, en general, mucha preocupación por la educación. Incluso está de moda leer y comentar artículos de revistas como, por ejemplo, "Ser padres". Con todo, siempre hay una minoría de simples que tienen hijos como meras máquinas reproductoras. Pero no creo que sea lo más habitual.
En cualquier caso, y pese a la importancia y al peso que yo también asigno a las estrategias pedagógicas, sigo pensando que, excepcionalmente, la corrección física moderada (así lo recogía el código hasta la nueva ley) puede ser, en determinados casos, admisible.
En este sentido quisiera añadir que, al plantear estrategias educativas, muchas veces se desprecia el factor tiempo, que es fundamental. Muchas estrategias o herramientas perfectamente válidas en el caso general, dejan de serlo en la práctica por el mero hecho de que el tiempo es imitado.
Acabo de recordar una anécdota de la cáustica serie "Roseanne": la protagonista recibe a una vecina que viene a presentarse a su casa (no recuerdo si lleva el consabido pastel de manzana); Roseanne la hace pasar al interior de su casa y allí hay una algarabía de hijas saltarinas sobre el sofá, muebles movidos de sitio y cables con ropa tendida; Roseanne se justifica: "disculpe que tenga la casa así, pero es que vivimos en ella". Sí, es que la vida plantea los problemas en tiempo real, y llegas a tu estación de metro y a lo mejor el niño ni quiere bajar, y si no le das el cachete pues por lo menos tienes que agarrarlo fuerte del brazo y estirarlo rápido para que no le pille la puerta.
Maite:
¡Veo que nuestras opiniones son todavía más cercanas de lo que yo creía! Estoy de acuerdo en prácticamente todo lo que dices. De verdad.
Como mucho, y por liarla un poco y que no quede todo tan dulzón, te diría que incluso educando bien puede "convenir" darle un bofetón a alguien de 21 años. Creo que los niños son un poco como los melones. Tu cuidas el huerto, y plantas cuando crees que debes, y riegas lo más a tiempo que sabes, y abonas el suelo... pero luego cada melón sabe distinto...
Ahora, lo que sí está claro es que el bofetón al hijo de 21 años tendrá, como mucho, carga simbólica, porque probablemente causará más dolor en la mano del progenitor que en la mejilla del hijo.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 21/12/2008 02:32:30
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Re: La madre delincuente
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esclarecedor: me emocionaste muchísimo. tenés toda la razón, además.
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Autor : aristé
Data de publicació : 20/12/2008 19:59:30
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Re: La madre delincuente
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Josep , antes que nada Gracias por contestarme. Da gusto entrar en el blog y poder debatir y compartir opiniones :)
Está claro que hoy los padres no educan solos, directamente le han pasado el deber de Educar a la escuela. Te digo por experiéncia que es muy dificil poder educar a un niño cuando en casa tiene una forma de vida totalmente diferente a la que tu le explicas.... MUY DIFICIL.
Además hay que repetir y tener claro que la escuela está para ensenyar, la faena de educar no es de los Maestros. ´
Dices que para ti el bofetón es el último recurso, ojalá también lo fuera para todos los padres. Desgraciadamente la mayoría de los padres lo utilizan como primer recurso, antes he dicho que és la solución más fácil porque para un padre és más fácil pegar un bofetón que hablar con el niño y hacerle entender que eso que ha hecho no está bien.
Ah y no quiero hacer entender con mis mensajes que para mi un Bofetón es injustificable . NO ES ASÍ !
No es así porque a mi me han dado muchos bofetones, mis padres han tenido muchísima faena conmigo . Pero yo también les he dado motivos para que me los dieran, siempre he sido muy rebelde y siempre quería y quiero una explicación sobre las cosas. A mi nunca me ha servido un " porque si " o un " porque yo lo digo ".
Por eso digo que cada persona es un mundo y no es lo mismo un niño que hace todo lo que le dicen sus padres o un niño ( Como es mi caso ) que me negaba a obedecerlos y siempre quería tener la última palabra y hacer las cosas a mi manera.
Para mi lo injustificable es que se den cada dos por tres y poniendo la excusa del recurso fácil (Que lo és ). Sigo diciendo que antes que el bofetón se pueden hacer muchas cosas más.
Siguiendo con el tema de los niños mimados, estoy contigo en lo que dices.
Yo tengo la suerte de tener unos padres Rectos y lo digo ahora que con mis 24 años soy consciente de ello y de la suerte que he tenido con ellos.
Ojalá todos los niños tuvieran unos padres que les enseñaran que tienen unos derechos pero también unos deberes que cumplir y respetar.
Sigo diciendo que hoy en día hay una barbaridad de niños que viven en un mundo sin normas y en mi opinión eso es un PELIGRO.
RICARDO en cuanto a esto que nombras
" Según el profesor, el soplamocos es, de vez en cuando, a veces, en ocasiones excepcionales... "
CrEO que como siempre hemos pasado de un extremo a otro. Antes se les pegaba por cualquier cosa y ahora no se les toca.
Aprenderemos algún dia a saber dónde está el Límite ??
ESCLARECEDOR tu mensaje me da un poco de miedo jaja
Estoy totalmente contigo cuando dices que a un niño no se le puede pegar, pero no cuando dices que NUNCA se le puede pegar. Cuando has utilizado muchos recursos y ves que no hay forma de hacerle entender las cosas, puede ser que el recurso del bofetón funcione. Eso es según el niño, su carácter etc....
En mi no funcionó pero en muchos otros si que funciona. Y con esto no estoy apoyando para nada el recurso del bofetón.
Por cierto, si unos padres han educado correctamente a su hijo , cuando tenga 21 años te puedo asegurar que no hará falta ningún bofetón.
Termino diciendo que aunque muchos aún no lo crean.... LA LETRA CON SANGRE NO ENTRA ;)
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Autor : maite
Data de publicació : 20/12/2008 18:07:24
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Re: La madre delincuente
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Josep #14
Buena pregunta y te agradezco el interés.
Para serte sincero, dá pie para una larga teorización, pero trataré de responderte de la forma más sintética y clara posible.
En primer lugar aclaro, por si fuera necesario hacerlo, que pongo a un lado por supuesto lo que tú mismo mencionas, o sea, todo lo que implique perversión, abuso sexual, castigo extremo, daño físico, pues esto sí debe estar indudablemente penalizado y me enfoco sólo en el fenómeno del cachete o chirlo, a la hora de la puesta de límites, o como reacción más frecuente a las travesuras de los niños.
Cuando digo que el Estado debe dotar a los padres de nuevas herramientas, en realidad tales herramientas no son nuevas, ya existen hace tiempo en educación o pedagogía. Pero sí lo serían para la gran mayoría de las personas, pues éstas no poseen un manejo teórico en el área de las ciencias humanísticas.
Para ello, el Estado tendría que abocarse a la tarea de educar o re-educar a la gente formando e informando sobre dichas teorías, y de ésa manera estaría logrando dotar a la población en general, y a los padres en particular, de un conocimiento que ampliaría el horizonte de sus recursos y enfoques pedagógicos, hoy sólo patrimonio de los profesionales dedicados a la docencia.
Básicamente, se estaría construyendo un nuevo paradigma educativo en el proceso de aprendizaje vivido en el seno de la familia, eliminando así los modos coercitivos y violentos.
Los canales a utilizar son múltiples y depende de la características propias de ésa sociedad, por ello creo irrelevante mencionarlos, sólo el concepto que gentilmente me solicitas.
Gracias por tu bienvenida, conmueve.
Saludos cordiales.
Paul
PD. Espero no haber sido demasiado sintético, y sí algo claro.
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Autor : Paul
Data de publicació : 20/12/2008 07:19:30
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Re: La madre delincuente
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No, no y no. Categóricamente a un niño no se le puede pegar. Un padre pegó, pega y pegará a su hijo pequeño, tan solo por eso, porque es pequeño. A ningún padre se le ocurriría pegar a su hijo corpulento de 21 años, al que sí pegaba cuando el niño tenía cinco. ¿Y saben por qué no le pega cuando tiene 21? Porque a la primera, y siempre y cuando el padre tenga suerte, el joven le contendrá el brazo, lo mirará con furia exclamándole ¡ni te atrevas otra vez! Y lógico el padre no se va a atrever. Tonto sería si lo hiciera, porque el padre tiene sentido común. Un buen “mamporro” del grandulón de 21 puede llegar a ser bastante doloroso. Ahora sabemos que es así, pero a los cinco, el pequeño no podía defenderse y la sociedad hipócrita nos enseño que hay ciertas maneras “legales” de pegar a nuestros hijos. ¡Minga! Ningún derecho. Legales, ¡las pelotas! Derechos inmorales inventados para nuestra cobarde manera de actuar. Alegamos “Un cachetazo y el niño se quedará quieto”. Por supuesto, el mismo cachetazo que nos haría quedarnos quietos a nosotros, si algún maleante, opresor o victimario lo quisiera hacer con cualquiera de nosotros. Así es como funciona la ley de la selva, el más fuerte manda. ¿O nuestro jefe está capacitado para pegarnos, o lo está nuestro vecino, o el profesor? No, nadie está habilitado para tan denigrante acción. Nadie. Aceptar esas “menudencias”, a su modo, y en una pequeña medida, nos acerca a Afganistán. Y sé que esa no es nuestra meta.
Recuerdo con cierta gracia, una frase que solía escuchar cuando era pequeño. Aquel hijo que osara “levantar la mano” contra un padre, merece que le corten ese brazo. ¿Y adivinen quién inventó esa frase? ¡Exacto, muy bien!, así es. La inventó un padre. ¿Y qué tipo de padre? ¡Oh casualidad!, un padre golpeador.
¡Por favor! No le busquemos la quinta pata al gato, pues en esto, no hay atenuantes. No a la violencia. Especialmente contra nuestros hijos, seres a los que nosotros pusimos en este mundo, tan solo para darles lo mejor, o al menos para darles la mejor formación. Y un golpe no forma, un golpe deforma. ¿Qué duda cabe?
Esclarecedor
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Autor : Esclarecedor
Data de publicació : 20/12/2008 06:26:04
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Re: La madre delincuente
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¿Pegar a los chicos? Ni en broma
A veces la letra, como la ética, con sangre entra. "¿Pegarles a los chicos? Casi nunca", es el título de un artículo del profesor de filosofía Fernando Savater publicado el domingo en Zona—Tiempos Modernos.
¿Por qué el cachetazo y no el azote, por ejemplo? Una buena espalda rajada qué diferencia tiene con un moflete enrojecido. La respuesta es la cicatriz, el rastro maldito que se constituye en prueba irrefutable del atropello.
Entonces quiere decir que el asunto del "casi nunca se les debe pegar a los chicos" tiene que ver con la impunidad del adulto. Pegar, siempre que no deje marcas porque llevarán a la cárcel.
Podría especularse que la visión de la violencia desatada contra una incapaz díscola y nada sociable, que es el ejemplo que cita el profesor, pueda conducir a un grado profundo de excitación. Entonces aparece el "no pegarás casi nunca", tan revelador. Como un "enter" que descuelga de las alturas y permite volver a tierra.
Semejante experiencia deja todo desquiciado. Es sí, pero no. Pegale, pero casi nunca. O casi nunca le pegues, pero pegale. Parece esquizofrénico, pero sólo lo parece.
Según el profesor, el soplamocos es, de vez en cuando, a veces, en ocasiones excepcionales, extraordinarias, ejemplares, un método de enseñanza de un gran poder de convicción.
La heroína de Savater, la institutriz Ana Sullivan que él cita, cumple su hazaña pedagógica desplomando un bofetón en una chica ciega, sorda y muda.
El filósofo Bertrand Russell, citando a Adler, decía que la mayor desventaja de una educación autoritaria es que proporciona al chico un ideal de poder. Produce el tipo del esclavo y también el tipo despótico pues conduce al sentimiento de que la única relación posible entre los seres humanos es aquella en la que uno da órdenes y el otro obedece. Esto vale tanto para la relación con personas sin discapacidad y con discapacidad. ¡Cuántos padres con hijos minusválidos les ofrecen todo su amor en cualquier circunstancia y por toda la vida!
Los límites existen y existirán siempre, pero no a los golpes. No habrá coscorrón para Savater. La persuasión no se logra con dolor ni humillación. Nunca y no casi nunca. Ni en broma.
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Autor : Ricardo Canaletti - Clarín
Data de publicació : 20/12/2008 05:26:52
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Re: La madre delincuente
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no veo qué tiene que ver esta historia con el año 1968.
esto que sucede es, como lo demostró ampliamente Kafka, un tipo de historia que sólo es posible cuando se deja a la deriva el juego de la Ley.
después de todo el tipo conocía todos esos casos como abogado de la empresa de seguros laborales para la que trabajaba...
esa desproporción del esfuerzo de la ley (por ejemplo, por cada campesino teóricamente habría un guardían) para ser respetada, de abismal incomprensión de la ley (que genera la ley misma), el principio por el cual la ley declara que no se puede alegar desconocimiento (un punto en que la ley, para instaurarse, se pone fuera de la ley, haciéndose ella excepcional y no sujeta a ley, dado que es lo que debe ser conocido y su ejecutor al mismo tiempo) es la que termina dando esas historias....
la ley como dispositivo de producción de relatos ficcionales y no ficcionales, todos los días...
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Autor : Aristé
Data de publicació : 19/12/2008 21:33:20
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Re: La madre delincuente
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MAGNÍFICO ARTÍCULO. Valiente. Único. Gracias en nombre del sentido común.
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Autor : Perez
Data de publicació : 19/12/2008 10:18:20
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Re: La madre delincuente
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Paul:
Tampoco soy un experto, así que hazme un caso bien relativo. Aun así, a mí me parece que hay dos cosas importantes:
1) El uso del cachete puede ser discutible. Ya se han vsto aquí, por ejemplo, las discrepancias -y las concordancias- entre Maite y yo mismo. Pero, en todo caso, estas cosas deben quedar, en principio, en el terreno de la recomendación pedagógica. No me parece que el cachete, como fenómeno aislado, deba figurar en el Código Penal. Me parece que ahí está el problema.
2) Me temo que toda esta movida legal, promovida por los parlamentarios españoles, proviene sobre todo de la necesidad política de dar a entender que "se está haciendo algo contra la violencia doméstica".
Y aquí se han mezclado churras con merinas: violencia de género, abuso de menores, maltrato infantil, educación y pedagogía... Se ha metido todo en el mismo saco y se ha elaborado un cóctel astringente.
Por lo demás, me ha intrigado un poco esta parte de tu texto: "...Para ello, debería el Estado dotar a los padres de nuevas herramientas para que éstos puedan modificar conductas y reemplazar el castigo físico, con otros recursos menos traumáticos a la hora de poner límites a sus hijos. Si ése fuera el objetivo, contaría con todo mi apoyo, y hasta me darían ganas de migrar a España."
¿Qué propones exactamente? No acabo de formarme la imagen de tu propuesta... ¿En qué recursos menos traumáticos estás pensando? ¿Y en qué herramientas con que el estado debería dotar a los padres? Me interesa lo que piensas al respecto.
¡Ah! Y, sea como fuere, si decides emigrar a España seré el primero en darte la bienvenida.
Gracias.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 18/12/2008 15:11:44
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13
Re: La madre delincuente
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Josep #8
Agradezco tu esfuerzo por aclarar un poco las cosas.
Lo que entiendo de tu comentario es que la ley es sólo de caracter punitivo, ni siquiera correctivo.
Y la pregunta que me surge hacer es cuál es el objetivo de la ley.
Si el objetivo que persigue es dar un salto cualitativo en los vínculos familiares, siendo la familia el núcleo básico de la sociedad, estaría persiguiendo indirectamente elevar la calidad en los vínculos de toda la sociedad española. Para ello, debería el Estado dotar a los padres de nuevas herramientas para que éstos puedan modificar conductas y reemplazar el castigo físico, con otros recursos menos traumáticos a la hora de poner límites a sus hijos. Si ése fuera el objetivo, contaría con todo mi apoyo, y hasta me darían ganas de migrar a España.
Pero por lo que se infiere de la nota de Pilar y completas tú, al Estado lo único que le interesa es punir. Y si pensamos un poco, lo que indirectamente está haciendo a los padres con medidas punitivas, es lo mismo que quiere evitar esta ley, pues los está golpeando de una forma brutal, al separarlos de sus hijos. O sea, de ésa manera el castigo es dual, castiga a unos y a otros, sin intención de educar y promover un cambio cualitativo en la sociedad.
Respecto a lo del ’68, llama mucho la atención que pesen todavía en muchos, y que se legisle con la cabeza puesta en algo ocurrido hace más de cuarenta años. Está también prohibido prohibir ?????
Saludos
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 18/12/2008 04:53:44
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Para Maite
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Hola, Maite,
Antes que nada decirte que considero interesante y constructiva tu aportación. Dicho esto, quisiera matizar algo de lo que dices:
1) Aunque tienes toda la razón en que el problema de los menores que chantajean a sus padres tiene mucho que ver con la educación que éstos le han dado, también es verdad que hoy los padres no educan solos.
El ambiente en la escuela, por ejemplo, es importantísimo, y no siempre es controlable por los padres. Y, además, cada niño es distinto.
En lo que estoy de acuerdo contigo es en que, por parte de los padres, la mejor manera de prevenirlo, o al menos de tratar de hacerlo, es que aprendan a aceptar el No como respuesta. Los mimados son un peligro potencial. Yo a esto lo llamo -es una forma mía y transgresora de hablar- "educar en la frustración".
Pero creo que aún así hay riesgo: la propia personalidad del niño y otras influencias externas (el ambiente escolar, principalmente) también juegan.
2) Lo del fuego lo puse como ejemplo porque me parece muy claro. Cuando hay un peligro físico inmediato y grave, hay que evitarlo a toda costa. Claro que uno recurre primero a barreras, protecciones y razonamientos, pero sé por experiencia que no siempre sirve al 100%. Una vez más depende muchísimo del niño. Yo también tengo experiencia con ellos y no todos responden igual.
Tú puedes enseñarle que no se acerque a la estufa, pero algunos niños No lo harán, a pesar de que se lo hayas enseñado. En algún momento de la infancia, todos hemos experimentado con el desacato, la desobediencia.
O se acercará al fuego, o pondrá los dedos en el enchufe, o se subirá a la barandilla. Si se lo razonas y te escucha y obedece, perfecto. Es lo ideal y es el primer recurso a emplear, por supuesto. Pero cuando no funciona hay que pasar al plan B, que por supuesto no tiene por que ser un guantazo o un bofetón, pero sí debe ser algo que de algún modo amedrente (a algunos niños basta con mirarlos fijamente, a otros con un recordatorio argumentado, a otros con un grito, y con otros no queda más remedio que recurrir al cachete -y normalmente basta con una sola vez, porque tienen memoria-). También es importante que el cachete no sirva para liberar la adrenalina de progenitor, sino sólo para causar la desazón o el dolor mínimos en el niño que le ayuden a recordar la próxima vez, para crear un hábito reflejo.
Además, insisto, no es lo mismo controlar a 8 niños en una clase o en una excursión que a 2 en tu propia casa. Aunque no lo parezca, sé por experiencia que lo primero es mucho más fácil. Y luego otra cosa: yo en mi casa pongo protectores en los enchufes, pero si a la abuela no le da la gana, ¿cuándo estamos en su casa qué?
En todo caso, más allá de estrategias pedagógicas lo absurdo de la ley es que si permito que el niño se queme no me pasa nada (es que no me ha hecho caso) y si le toco el culo preventivamente soy un maltratador.
Por supuesto estoy de acuerdo contigo en que hay muchos padres que todo lo solucionan con un bofetón y no es así como hay que hacer las cosas. Ahí coincidimos. Plenamente.
Tú dices que ésa es la solución más fácil pero no la más eficaz. Yo pienso más bien que sí es la más eficaz, pero demasiado fácil (lo que puede llevar al abuso). Bueno, no andamos tan lejos... Para ti es injustificable y para mí el último recurso.
Contento de cambiar impresiones contigo.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 18/12/2008 03:02:14
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Re: La madre delincuente
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Que increíble que una ley destroze una familia. Los que la hiciero no previeron estas consecuencias. Quizás cuando se piensa con esquemas aparece todo muy claro, pero realmente termina siendo muy oscuro.
¿Que va a pasar con ese hijo, con esa madre...?
Son preguntas para aquellos "progresistas" que proyectaron esta ley pero no sus consecuencias.
Una ley que termina criminalizando a una madre, y destrozando una familia debe ser revisada.
Es lo que ansío. Espero que también se den cuenta aquellos que pueden modificarla.
Gracias Pilar, por hacerme pensar.-
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Autor : Juan, Provincia de Buenos Aires.-
Data de publicació : 17/12/2008 22:44:58
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Re: La madre delincuente
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Josep Corb es verdad que ahora cada vez hay más adolescentes que chantajean a sus padres, pero eso no es problema del adolescente.... eso es problema de la educación que le han dado.
Los adolescentes que son así, lo son porque desde pequeños que han estado mimados y se lo han dado todo, es decir, no conocen ni aceptan un NO como respuesta.
Cuando crias así a un niño/a luego asume todo lo que viene después.
A esto que has dicho
" Así de majadero es el asunto. Que al niño le da por acercarse a la estufa, que le explicas que se va a quemar y no hace caso, pues déjale que se queme. Porque si le tocas el culo para que aprenda... vas a la cárcel "
Es a lo que me refiero en mis mensajes anteriores, soy educadora infantil y para enseñarle a un niño que no se acerque a la estufa no hace falta un guantazo ni hace falta nada de lo que tu dices. Se que tu has puesto un ejemplo pero como ese hay miles...... hay muchos padres que todo lo solucionan con un bofetón y no es así.
Esa es la solución más fácil pero no la más eficaz.
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Autor : maite
Data de publicació : 17/12/2008 14:46:14
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9
Re: La madre delincuente
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Tengo un hijo al que jamás le he puesto la mano encima, ni siquiera para darle una colleja, cachete o azote en el culo. De momento, la dinámica de premios, castigos (más bien retirada temporal de privilegios) y "sermones" me va funcionando. Ayuda bastante que el niño no es nada rebelde, por cierto.
La pregunta es "¿hasta cuándo me funcionará esto?", pues no lo sé. El caso es que no descarto que, si algún día considero que se lo merece, se lleve alguna colleja. Luego tendré que entregarme en la comisaría más cercana, por lo que veo.
De pequeño también me llevé mis buenos azotes. Pasado el tiempo, sé que todos ellos fueron merecidos. Eso no me ha creado ningún trauma de mayor y sigo considerando que mi madre fue la mejor madre del mundo.
El problema de fondo está en que los que nos gobiernan, que son tontos en su mayoría, se creen que los tontos somos nosotros, y que no se nos debe dejar margen al error. Todos sabemos, o creemos saber, dónde está la frontera entre cachete y malos tratos, y si alguien la traspasa, debe ser reconvenido. La individualización la pueden hacer los jueces, la mayoría de los cuales tienen más sentido común de lo que nos parece. Pero se hacen leyes que no dejan margen al error ni a la interpretación del juez, y éstos se ven abocados a emitir estas sentencias que están haciendo un daño más grave del que pretenden corregir.
Lo malo es que a ver ahora quién es el "facha" que da marcha atrás a esta legislación tan paternalista o buenista.
Felicidades, Pilar, por este blog. Me gusta la cordura de tus artículos.
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Autor : eethkee
Data de publicació : 17/12/2008 10:46:17
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8
A Paul (y un poco a Maite)
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No tengo los datos que quisierais tener.
Pero lo tristísimo es que da exactamente igual. resulta prácticamente irrelevante.
En España existe una ley, popularmente llamada "ley del cachete", que interpreta todo cachete como maltrato infantil. Por tanto, el 90% de los padres, y el 100% de los abuelos, ahora mismo somos delincuentes, en el sentido de que en algún momento hemos delinquido.
Este punto de vista es ratificado en público por parlamentarios-as y ministros-as.
No tiene nada que ver con si la persona que propina el cachete es en realidad maltratadora, o si abusa de ese recurso fácil, o de si representa un peligro para la seguridad del niño o niña. Ni de si hay terapeuta por en medio o no.
Simplemente es un delito.
Así de majadero es el asunto. Que al niño le da por acercarse a la estufa, que le explicas que se va a quemar y no hace caso, pues déjale que se queme. Porque si le tocas el culo para que aprenda... vas a la cárcel.
Es una locura.
En cambio, al revés no sucede. A pesar de que actualmente el 5% de los delitos cometidos en España por menores son delitos de violencia doméstica contra sus propios padres, un cachete de un menor a un padre o a una madre no necesariamente constituiría un delito.
Y encima, cada vez más menores adolescentes chantajean a sus padres con que se inventarán un cachete para denunciarles, si no acceden a sus pretensiones de salidas nocturnas y gastos.
La relación con el mayo del 68 viene a cuento, al menos hasa cierto punto, por el hecho de que fue esa generación la que condenó el castigo físico como algo a evitar siempre, en toda circunstancia y momento.
En fin, que el péndulo ahora se halla en el otro extremo de la estupidez. Hablo de España, claro.
El problema esencial es que la idiotez de los legisladores ha confundido la vilencia doméstica y la violencia de género con cualquier tipo de corrección física en la educación de un menor, por moderada y excepcional que sea.
Es que los tontos no deberían hacer leyes. Pero como son los que se presentan a las elecciones...
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 16/12/2008 23:39:59
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7
Re: La madre delincuente
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Ref el #5 de Paul :
Igual me confundió lo de "Mayo del '68" pero no quise complicar el asunto,
aunque valdría la pena saber a qué se refería Pilar :
Quizá a que los actuales legisladores, jueces, etc..., fueron protagonistas, -o apoyaron,- la rebelión en ese entonces ?.. Y por consiguiente ,..qué !?.. (Porque, además, ahora ellos serían abuelos y no padres, no?). O quizá quiso representar simbólicamente la mentalidad "progre" y "mafaldera" citando lo del '68 ?
Averígüelo Vargas, jodé!
salucor,- azriElsanto
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Autor : A,ESd'G ( 535 / 5000)
Data de publicació : 16/12/2008 21:46:37
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6
Re: La madre delincuente
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Paul eso es lo que yo digo, a mi también me gustaría saber más datos sobre esta noticia porque como siempre.... no los han dado todos. Espero conocer y saber más cosas sobre todo esto , alomejor así lo entiendo más porque con lo que nos han contado hay muchas cosas que no me cuadran.
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Autor : maite
Data de publicació : 16/12/2008 10:20:35
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5
Re: La madre delincuente
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Desconozco el caso y me faltan datos para emitir opinión. Me surgen algunas preguntas, que si alguien tiene la gentileza de responder ayudará a entender más ampliamente la cuestión.
Se la han hecho estudios psicoanalíticos a la madre y alguna evaluación de su personalidad antes que la justicia decida ??
El veredicto es sólo punitorio o refleja también que la madre representa un peligro cierto para la seguridad del niño ??
Se ha obligado a la madre a ponerse en manos de un terapeuta idóneo, y encarar un tratamiento para resolver su patología, en caso que la haya ??
Otra cuestión que me cuesta entender es rol que juega el mayo francés del '68, para que los legisladores voten leyes de éstas características en España. O Pilar se refiere a otro '68, no me queda claro.
Paul
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Autor : Paul
Data de publicació : 16/12/2008 04:34:53
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4
Re: La madre delincuente
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Más allá del caso concreto, cuyos datos exactos no conozco, lo que es una terrible verdad es la profunda estupidez de esta ley.
Creo que se va notando el hecho de que los legisladores, esto es los políticos, cada vez tienen menos capacidad intelectual y menos cultura. Literalmente, esto empieza a parecer "los tontos al poder", y cuanto más tontos más fácil. No es por insultar; lo digo en sentido literal. Si no os gusta la palabra 'tontos' substituidla por 'menos capces'. Me descorazona tanto disparate.
Menos mal que la frase de Víctor Hugo, tan atinadamente recordada por AESdG, me ha animado al recordarme que la inteligencia existe, aunque a menudo tenga que esconderse.
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Autor : Josep Corb
Data de publicació : 15/12/2008 21:09:57
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3
Re: La madre delincuente
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Como siempre, gracias por el artículo ;)
Para mi este tema es muy delicado, me gustaría saber más cosas y sobretodo saber lo que no se ha contado. Las noticias no son como las cuentan y el ejemplo está en la noticia del joven de Madrid que mató un segurata de discoteca.... cuando miras dentro de la noticia es muy diferente a como la cuentan.
Me cuesta creer que de un bofetón o un guantazo pueda salir sangre y me cuesta creer aún más que a esta mujer la hayan condenado por un " Simple " bofetón ". No creeis que tiene que haber algo más ?
Por otro lado, como dije en otro mensaje yo estoy en contra del autoritarismo. Las cosas no se arreglan a base de bofetones, las cosas SE HABLAN y se tratan ya desde pequeños.
El guantazo no es necesario para educar y yo soy un ejemplo de ello, ya que a mi me han dado mucho y sin embargo conseguían poco.
Además, alomejor la ley no está bien.... pero algo hay que hacer. Los padres Españoles (En mi opinión) están acostumbrados a hacer con los hijos lo que querían y nadie les decía nada ( Al igual que con las mujeres ) y eso alguien lo tiene que parar. Los hijos tienen opinión y ya BASTA DE AUTORITARISMOS.
En fin, que como he dicho antes este tema es muy complicado. Veremos a ver como termina.
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Autor : maite
Data de publicació : 15/12/2008 14:07:57
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2
Re: La madre delincuente
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gracias pilar por esta reflexion.
sencillamente es increible, porque como tu dices, lo mas increible de todo es que el trauna se lo van a crear al niño que queiren proteger. al margen claro esta de a toda la familia.
yo no me`puedo creer que la jueza no tuviera mas remedio que sentenciar esto. ni que tuviera mucho mas marhen. esperemos que "relajen" en este caso como en otros ambitos la orden de alejamiento, y hagan la vista gorda, simplemente para que pueda atender a esa abuela enferma y a esos hijos. o esta justicia tan justa nuestra se va a ocupar de buscar personal para que haga dichas tareas y pagarles?
en fin, una desproporcion terrible. no se si la jueza sera madre.
es escandaloso esto.
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Autor : teresa
Data de publicació : 14/12/2008 23:40:27
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1
Re: La madre delincuente
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"Ser bueno, es fácil ; lo difícil ,es ser justo". (Víctor Hugo).
"Summum jus,- summa injuria" (" Derecho estricto,- suprema injusticia") i.e.: tratándose de leyes severísimas, desproporcionadas o draconianas.
salucor,- azriElsanto
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Autor : A,ESd'G
Data de publicació : 14/12/2008 17:35:22
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